La aldea global

Enderezarlo y enmendarlo

Por Txerra Díez Unzueta - Viernes, 11 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Galería Noticia

alberto Chicote ha vuelto una temporada más a la parrilla de programación de La Sexta con el sano propósito de controlar las cocinas más desastrosas del panorama hispano y con estas experiencias cubrir una hora del prime time en la oferta de los miércoles. Alberto Chicote ha vuelto con el firme empeño de enderezar vidas y fortunas de arriesgados empresarios del negocio comedero que han hecho de sus establecimientos auténticos nidos de pesadillas y animalitos varios en espacios mal conservados, mal limpiados, mal higienizados. El episodio del empresario chino con un establecimiento de comida china, japonesa y tailandesa, un peligroso tres en uno, en tierras gerundense, resultó un magnífico retrato a caballo entre reportaje y reality menor que es lo que factura Chicote, dominador de cámaras y brillante consejero a la hora de recuperar el buen nombre de un restaurante y corregir rumbo desquiciado de una pesadilla en la cocina. El negocio familiar de Yon, el empresario otrora feliz y triunfador, está a punto de naufragar por un mal planteamiento del sistema de carta con más de cien platos, que no lo controla ni Karlos Argiñano que con Chicote topara. El programa pone en situación de alarma al personal involucrado y pasito a pasito el buen chef va reformando sistemas y comportamientos profesionales familiares, y conseguir cambiar hasta el papel de servilletas. El estilo incisivo, apresurado y vigilante del asesor de causas en apuros, saca del bache en el que está metido el buen empresario oriental y la maquinaria empieza a rilar de otra forma, y la pesadilla se convierte en bonanza y buenaventura y una vez más objetivo conseguido, negocio enderezado, y así se factura un buen rato de humor e interés en la noche de La Sexta. Una manera distinta de acercarnos un aspecto del negocio de ser cocinero y/o empresario de la restauración en auge inusitado en los actuales momentos por estos lares.