Tras ETA, los restos del franquismo

Andoni Esparza Leibar - Viernes, 11 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

ETA ha desaparecido. Fue derrotada y, felizmente, nada queda en espacios públicos para perpetuar su imagen. Los tribunales hace años que se encargaron de que las calles dedicadas a sus militantes cambiaran de nombre. En contraste con ello, los restos mortales de Francisco Franco ocupan aún un lugar de honor en Cuelgamuros, en un edificio perteneciente al Estado.

También hay varias localidades cuyos nombres glorifican al dictador o a personas vinculadas con su régimen. Creo que aún perduran Alberche del Caudillo (Toledo), Alcocero de Mola (Burgos), Bembézar del Caudillo (Córdoba), Guadiana del Caudillo (Badajoz), Llanos del Caudillo (Ciudad Real), Quintanilla de Onésimo (Valladolid), San Leonardo de Yagüe (Soria), Villafranco del Guadalhorce (Málaga) y Villafranco de Guadiana (Badajoz).

Esto último pese a que la Ley 52/2007, de 26 de diciembre (conocida como de la Memoria Histórica), establezca en su artículo 15.1 que las administraciones públicas tomarán las medidas oportunas para la retirada de menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación militar y de la Guerra Civil. Incumplen la ley desde hace más de diez años y un elemental sentido humanitario desde la reinstauración de la democracia, hace ya cuatro décadas.