La aldea global

Producto incombustible

Por Txerra Díez Unzueta - Sábado, 12 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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los teóricos de la comunicación explican reiteradamente que hay clientes para cualquier tipo de producto televisivo en esta sociedad líquida y desorientada, que no sabe a dónde va, y que dedicada trescientos minutos diarios a ponerse delante de la pantalla, dispuesta a tragar lo que le ofrezcan.

Paolo Vasile ha creado un espécimen televisivo que aguanta cualquier pelea en el plató de ‘Sálvame’

De esto sabe mucho el responsable final de dos cadenas, Telecinco y Cuatro, don Paolo Vasile, que ha construido un espécimen televisivo que aguanta tormentas, bajonazos de audiencia, y peleas entre la troupe de colaboradores que cada tarde confeccionan con más o menos gracia y entretenimiento, Sálvame, un clásico de la tele de nuestros días, que sigue teniendo arrastre clientelar y por ello, pase lo que pase en el plató, Jorge Javier Vázquez, Paz Padilla o la sorprendente Carlota dirigen una orquesta de variadas voces y tendente al choque y desafine entre actores que aguantas estoicos horas de programación con sonrisa acartonada y ruidosa cacofonía.

Es un bravo ejemplo de la otrora denominada tele basura, y con este término se calificaba a los programas del corazón, de la invasora tele de la intromisión en la intimidad de ellos y ellas, dispuestas a dejarse despellejar a cambio de un puñado de euros y mostrar sus intimidades, vergüenzas e interioridades físicas y espirituales, en un ejercicio de desnudar el cuerpo y sobre todo, el alma.

Vasile sabe de un sector del público que devora historias, personajes y títeres asomados a la cita diaria con una decena de colaboradores, cada uno de ellos con su bilis, mala lecha y espíritu carroñero. Este modo de hacer tele es consumida con fruición por seguidores que gozan con los zarpazos de uno u otro, se alimentan de historietas de muñecos rotos y se suman a los audímetros con generosa suma. Vasile escucha al cliente, ni más ni menos. Buen chico de la telebasura de nuestras teles.