Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

“Solo quiero que no se acerque a mi hija”

La “pesadilla” de Ane comenzó con el relato de abusos sexuales de su hija de tres años. Tras un tortuoso proceso judicial, la sentencia fue absolutoria. Ahora viene el juicio por la custodia.

Un reportaje de Marta Martínez - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Ane oculta su rostro para proteger a su hija.

Ane oculta su rostro para proteger a su hija. (Oskar M.Bernal)

Galería Noticia

Ane oculta su rostro para proteger a su hija.

“El médico forense me comentó que era uno de los testimonios más brutales que había oído” - “Lo recuerdo como una pesadilla. ¿Cómo se habla con una niña de tres años de algo así?” - “Si ella lo contó en su día y todavía se acuerda, ¿cómo le explicamos que la obligamos a estar con él?”

Solo uno de cada diez casos de abuso sexual en la infancia denunciados llega a juicio oral en Euskadi y en muchos de ellos la sentencia es absolutoria. Esta premisa se cumple de principio a fin en el caso de Nerea, una niña de seis años cuyo verdadero nombre permanecerá en el anonimato. El objetivo de su madre, Ane, es el mismo que la impulsó hace casi tres años a iniciar un tortuoso procedimiento judicial: proteger a su hija.

Todo comenzó en noviembre de 2015, cuando la niña tenía tres años y siete meses. La relación de los progenitores no guarda relación con el caso, pero la sentencia obliga a contextualizar: “Yo sabía desde hacía tiempo que no solo era infiel, sino que tenía relaciones paralelas, por ese motivo vivíamos separados. En ese momento estábamos intentado arreglarlo, yo iba en el coche con la niña y vi que se había dejado el móvil. Me había jurado que se había acabado todo, pero entré en su Whatsapp y vi que era mentira. En ese momento me llamó para recuperar su teléfono y le pedí explicaciones. Me dijo que no lo entendía, que estaba enfermo. Tenía una voz muy oscura, no le reconocí y me di cuenta de que no conocía a la persona con la que me había casado. Me saltó un click en la cabeza, se me despertó el instinto. Fue entonces cuando le pregunté a la niña por qué no dejaba que su aita le pusiera la crema cuando tenía irritación. Se enfadó y se puso enfurruñada”, cuenta la madre, visiblemente emocionada. Para Ane es especialmente duro recordar ese episodio, el momento en el que su mundo se desmoronó y su vida cambió para siempre.

La niña habló entonces del “secreto” de aita, una narración bastante detallada sobre abusos sexuales que dejó a su madre en estado de shock. “Lo primero que hice fue llevar a la niña al hospital”. Desde el momento que ingresó en Basurto, se puso en marcha un protocolo en el que la madre se limitó a seguir los pasos que le iban marcando. Una pediatra examinó a la niña, que volvió a relatar los abusos sexuales y añadió algún detalle. “La médico sabía euskera y cogió enseguida confianza con la niña”. Fue entonces cuando la profesional le habló de sus opciones: o denunciaba ella o lo hacía el hospital. Totalmente desorientada, Ane se dirigió a una comisaría de la Ertzaintza a poner la denuncia. “Yo, bilbaína de toda la vida, me perdía una y otra vez, entraba al hospital, volvía a salir, les preguntaba a los bedeles, llorando, cómo se llegaba a una comisaría”.

Cuando regresó al hospital ya estaba allí el médico forense. “Entramos otra vez en la sala de exploración y el médico, que también sabía euskera, le hizo más preguntas a la niña, preguntas diferentes, le tomó muestras. Cuando terminó me comentó que era uno de los testimonios más brutales que había oído de una niña tan pequeña y que su relato era muy gráfico, que no había ninguna duda”, asegura Ane.

Esa noche durmieron en casa de su hermana. Al día siguiente, un juzgado emitió una orden de alejamiento para el padre. “Yo nunca he querido que vaya a la cárcel, solo quería que no se acercara a mi hija”, apunta. “En la Ertzaintza me explicaron que había servicios sociales de asistencia para este tipo de casos, que llamara porque eran buenos profesionales -servicio Zutitu de la Diputación Foral de Bizkaia-. Allí me dijeron que no podían tratar a la niña hasta la celebración de la prueba preconstituida -entrevista grabada a la niña- porque podían pensar que se había interferido en ella”. La prueba preconstituida no llegó hasta enero, tres meses después, un tiempo que para Ane fue “una pesadilla”. “En ese tiempo me di cuenta de que no era solo lo que contó ese día, sino que era el tipo de relación que tenía con su padre. Y todo eso sin saber qué decirle. ¿Cómo se habla con una niña de tres años de algo así?”, cuestiona.

prueba preconstituidaSegún las sentencias analizadas por Save The Children para su informe Ojos que no quieren ver, solo en un 13,8% de ellas se había preconstituido la prueba. Para los especialistas, la declaración grabada del menor debería ser tomada lo antes posible, en un entorno agradable, con tiempo suficiente y liderada por un psicólogo forense especializado. El objetivo es evitar la revictimización y la contaminación del testimonio. Sin embargo, estos puntos no se siguieron en el caso de Nerea. “Fue un interrogatorio, duró como mucho 15 minutos, con un hombre que no conocía de nada y que no hablaba euskera de forma fluida. La niña no dijo nada y el informe asegura que no se puede determinar nada, ni que sí ni que no”, lamenta Ane. DNA ha tenido acceso a todos los documentos del proceso: informes de los profesionales, transcripción de la prueba preconstituida y sentencia.

Tras esta prueba, la niña empezó la terapia con Zutitu. “Tras varias semanas, la niña cogió confianza con la terapeuta, hizo un dibujo y se lo explicó a la psicóloga;era uno de los abusos. Mi abogada aportó este informe a la causa. Y, una semana después, la jueza de instrucción número 5 de Bilbao archiva la causa. Dice que en la prueba preconstituida no se vio que el padre abusara de la niña, por lo tanto la niña no necesitaba terapia y ella no necesitaba ningún informe de ninguna terapeuta. Aquí es donde se suelen parar los procedimientos de abuso infantil, porque si recurres y la Audiencia Provincial no admite a trámite el recurso, tienes que asumir tus costes y los de la otra parte. Viendo que una jueza de instrucción, con testimonios de profesionales, ha archivado, o te faltan fuerzas o te falta dinero para seguir adelante”, explica Ane. “Yo recurrí y la Audiencia Provincial de Bizkaia mandó un informe demoledor contra la jueza de instrucción. Los profesionales fueron llamados a declarar, se ratificaron en sus informes y la fiscal elevó el delito a agresión sexual continuado, por el que pedía 15 años de cárcel”, añade.

Al tratarse de un delito mayor, el caso va a la Audiencia Provincial de Bizkaia y se fija el juicio para octubre del año pasado. Por parte de la madre declararon la pediatra de Basurto, el médico forense, la psicóloga de Zutitu y la tutora de la niña -la niña realiza varios dibujos de contenido sexual en la ikastola, que lo pone en conocimiento del departamento de Educación-. Por parte del padre declararon su madre, su hermano, un amigo del hermano, una vecina, la señora que trabaja en casa de la madre y una psicóloga particular. “Esta profesional no estuvo nunca con la niña, solo estuvo presente en la prueba preconstituida”, aclara Ane. “Y durante el juicio dijo que uno de los indicios de que no era una niña abusada era que éstas dibujaban corazones y mi hija dibujaba soles. Esto es literal”, apunta, todavía sorprendida. Y la sentencia fue: absolución.

Tras este duro golpe, la pesadilla continúa para Ane, porque en junio se celebrará el juicio civil por la custodia de la niña. De momento, un juzgado ha establecido encuentros vigilados entre padre e hija. El primero tuvo lugar hace unos días. “La niña pidió a su padre que no la tocara”, cuenta la madre. “La niña tiene ahora seis años y se acuerda de todo. Mi pregunta es: si ella lo contó y se acuerda, ¿cómo le explicamos que la obligamos a estar con él?”.

testimonio de una

abusos sexuales

madre que denunció

etiquetas: cav, abusos sexuales

Últimas Noticias Multimedia