sencillo homenaje con ofrenda floral

La cima del monte Ezkaba recupera la Memoria Histórica

Ansoáin, Berrioplano, Berriozar y Ezcabarte participaron en la inauguración del nuevo monolito

Mikel Bernués / Iñaki Porto - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El nuevo monolito en memoria de los asesinados en la fuga y represaliados en el penal, inaugurado ayer.

El nuevo monolito en memoria de los asesinados en la fuga y represaliados en el penal, inaugurado ayer. (Iñaki Porto)

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El nuevo monolito en memoria de los asesinados en la fuga y represaliados en el penal, inaugurado ayer.Pedro Lezáun (Ezcabarte), Lupe Galindo (Txinparta), Raúl Maiza (Berriozar), Patricia Abad (Ansoáin), Juan María Albizu (Berrioplano) y Ander Oroz (Ansoáin), junto al monolito.

pamplona- Alrededor de 60 personas asistieron ayer a la inauguración, o más bien reinauguración, del monolito en memoria de los asesinados tras la fuga del fuerte de Ezkaba y los represaliados en el penal, cita en la que la cima del monte Ezkaba volvió a recuperar la Memoria Histórica en un pequeño y sencillo homenaje con ofrenda floral y un aurresku final.

En el lugar no podían faltar los alcaldes de los cuatro ayuntamientos firmantes de un convenio ratificado por acuerdo de Pleno (Ansoáin, Berrioplano, Berriozar y Ezcabarte), que han asumido los 6.921 euros que ha costado la reconstrucción del monolito, la edil Patricia Abad, presidenta de los Servicios Sociales de Base de Ansoáin, Berrioplano, Berriozar, Iza y Juslapeña y maestra de ceremonias ayer, además de representantes de la Asociación Txinparta Red de Memoria Colectiva, impulsora y principal responsable de la iniciativa ahora que se cumple el 80º aniversario de la fuga.

Los alcaldes Ander Oroz (Ansoáin), Juan María Albizu (Berrioplano), Raúl Maiza (Berriozar) y Pedro Lezáun (Ezcabarte) agradecieron a Txinparta su labor y recalcaron la voluntad de sus respectivos ayuntamientos por mantener viva la memoria de lo que allí sucedió;así como su compromiso (que anualmente, y de forma rotatoria asumirá cada uno de estos Consistorios) para conservar el monolito a lo largo del tiempo.

objetivo de diversos ataquesEl monolito original se inauguró el 22 de mayo de 1988, con motivo del 50º aniversario de la fuga, fue financiado por la antigua Cendea de Ansoáin y se convirtió en el lugar principal de la celebración del homenaje que se celebraba anualmente. A lo largo de los años ha sufrido diversos ataques que “nos recuerdan que la intolerancia y el odio siguen estando presentes en nuestros días”, recogía la moción que aprobaron los consistorios. Con el objetivo de “dificultar en todo lo posible su destrucción intencionada”, el nuevo monolito se ha realizado en acero cortén, con un diseño similar al original.