Trump traslada hoy su embajada de Tel Aviv a Jerusalén

Estados Unidos cumple una promesa que hizo a Israel hace más de dos décadas, en 1995

Alex Segura Lozano - Lunes, 14 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Un letrero y varias banderas dan la bienvenida a la nueva embajada de EEUU en Jerusalén.

Un letrero y varias banderas dan la bienvenida a la nueva embajada de EEUU en Jerusalén. (Foto: Efe)

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Un letrero y varias banderas dan la bienvenida a la nueva embajada de EEUU en Jerusalén.

Washington- Con el traslado hoy de su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, el presidente, Donald Trump, conseguirá cumplir una promesa que hizo EEUU a Israel hace más de dos décadas, en 1995. Han tenido que pasar tres mandatarios (Bill Clinton (1993-2001), George W. Bush (2001-2009) y Barack Obama (2009-2017)) para que Estados Unidos finalmente acate el compromiso que acordó bajo la ley de la Embajada de Jerusalén, con el que reconoció a la ciudad santa como capital del Estado de Israel.

Esta ley, aprobada en la Presidencia de George Bush (padre) instó al Gobierno a trasladar entonces su embajada a Jerusalén, pero los expresidentes Clinton, Bush hijo y Obama postergaron cada seis meses su implementación alegando “los intereses nacionales” del país. Trump hizo lo mismo por primera vez en junio, pero en diciembre, cuando se cumplía el plazo límite para volver a demorar la aplicación de esa ley, la Casa Blanca no envió ninguna orden al Congreso y el mandatario anunció que movería la sede a Jerusalén.

Esta decisión, tan aclamada por el movimiento pro-israelí, ha incrementado la tensión con el bando palestino y ha desencadenado en un amplio rechazo por parte de la comunidad internacional. Poco después de hacerse pública, la ONU, la Unión Europea y los principales países árabes se mostraron contrarios a esta iniciativa y expresaron su grave preocupación por las consecuencias.

Según sus detractores, esa decisión rompió con décadas de acuerdo bipartidista en EEUU sobre este asunto y socava la búsqueda de una solución al conflicto israelí-palestino con el enfoque de dos estados que se reconozcan mutuamente, sin que haya quedado clara la estrategia que persigue a largo plazo. El Gobierno palestino, por su parte, se ha negado desde entonces a negociar un Acuerdo de Paz y ha manifestado que mover la embajada a Jerusalén es “una clara y explícita violación de las resoluciones de las Naciones Unidas”.

Para el embajador estadounidense en Israel, David Friedman, este movimiento “crea una oportunidad y una plataforma para avanzar en un proceso de paz sobre la base de realidades en lugar de fantasías”. “Somos bastante optimistas de que esta decisión finalmente creará una mayor estabilidad”, señaló Friedman este viernes en una llamada con periodistas organizada por el Departamento de Estado. Lo cierto es que Trump ha contentado a los votantes que considera su base, entre los cuales se incluye una gran mayoría de cristianos evangélicos, y a grandes donantes judíos.

“Jerusalén es la capital de Israel, es la ciudad más importante para los judíos. No sólo la (embajada) de EEUU debería estar ahí, sino las de todas las naciones del mundo”, opinó Daniel Cooke, miembro del Comité de Asuntos Públicos de Estados Unidos-Israel (Aipac, en inglés), un grupo de presión no partidista proisraelí basado en Washington. - Efe