la carta del día

El eterno retorno de lo mismo

Por Miren Txaro Larraya Mendaza - Martes, 15 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

“Aver... céntrate…”, me digo a mí misma. Mis pensamientos me llevan a la realidad del aula, a tantos años de experiencia resolviendo casos similares aunque de forma diferente tras años de formación continua en innovadoras metodologías, nuevas tecnologías, coeducación, educación emocional..., todo aquello que nos ayuda a mejorar nuestra labor docente. Mis grupos de WhatsApp echan chispas cuando alguien descubre algún curso o revista interesante... o materiales con distintas posibilidades….

Y cada día y a cada momento echamos mano de todos esos contenidos adquiridos y que no sé muy bien cómo, pero están ahí, perfectamente organizados en nuestra cabeza para echar mano de ellos en el momento oportuno. Y todas las técnicas y recursos que la experiencia te ha ido enseñando que de verdad sirven, en cada caso, para motivar al aprendizaje, para reforzar la persistencia en el trabajo, para ayudar al alumnado a entender sus emociones y valorarse, y a resolver adecuadamente los conflictos de una vida en sociedad…

Y el “qué más puedo hacer por este alumno o alumna…”.

“No, un caso práctico de oposición no se resuelve así”. “Recuerda preparar un esquema, dar a cada punto un tratamiento equilibrado, hacer buena letra…, ahora recuerda introducir el tema, qué decía textualmente el preámbulo, los fines... de la LOE o LOMCE respecto a este caso concreto… y los decretos y órdenes forales y el nombre de los autores que hoy se consideran relevantes para el caso. Ahora toca proponer competencias, objetivos, contenidos, actividades, metodología, agrupamientos, evaluación y propuestas de mejora de un caso en la forma en que los manuales teóricos te han enseñado a hacer”.

Lo voy a hacer lo mejor que pueda... pero sé que no funcionaría en la realidad. No conozco al hipotético caso práctico ni su entorno familiar y escolar, ni al grupo clase…, solo tengo una base absolutamente insuficiente para que mi intervención sea efectiva.

Me viene a la cabeza el comentario decepcionado de una ex-alumna de educación infantil, ahora estudiante del grado de maestra infantil. “No te preocupes si la carrera te parece demasiado teórica y aburrida. Sigue adelante, porque con toda esa teoría, cuando llegues a un aula empezarás a aprender de verdad y a disfrutar enormemente de tu profesión”.

Han pasado casi ya dos horas. Termino con una conclusión general para cerrar, repaso rápidamente todo lo que he expuesto y entrego mi examen cruzando la mirada con el funcionario que lo recoge y lo va a valorar. “Buena suerte”, me dice amablemente. “Gracias”, contesto con una media sonrisa y las manos aún temblando.

Sí, es una cuestión de suerte que esos folios presentados gusten al tribunal..., y de ello depende que pueda volver a dar clase o no.

Nada importa que ya haya aprobado otras oposiciones, que lleve años trabajando y dejándome la piel por hacerlo cada vez mejor. Ni siquiera importa que no haya podido demostrar lo que de verdad hubiera podido hacer en el mismo caso práctico pero de verdad.

Ahora a esperar…

La autora es representante de la Plataforma de Interinos Docentes de Navarra / Nafarroako Irakasle Interinoen Plataforma PIDNA-NAIP

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