Mesa de Redacción

¿Ganar el futuro de Europa?

Por Joseba Santamaria - Martes, 15 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Se acaba de celebrar el denominado Día de Europa y casi nadie se ha enterado. Del aparato político, económico y burocrático de la inmensa Unión Europea se derivan buena parte de las decisiones claves que afectan a nuestra realidad como ciudadanos, pero la distancia entre unos y otros es cada vez mayor. Europa es hoy sólo un gran escenario de desencanto. Un caldo de cultivo para el escepticismo, la homofobia, el populismo, donde la derecha extremista cabalga cómoda sobre el triste lenguaje que define hoy para los europeos la actual Europa: crecimiento, crisis financiera, rescate bancario, austeridad, eurobonos, euroescepticismo, persecución de las personas inmigrantes..., son las palabras que adornan las informaciones sobre la Unión Europea. Casi siempre centradas en exigir más recortes de derechos sociales y laborales. En apenas un año, habrá nuevas elecciones europeas, y nada indica que la situación respecto a una abstención que superó el 50% en 2014 vaya a cambiar. Al contrario, la falta de información real y un discurso conservador y economicista han aumentado la desconfianza ciudadana en un momento en el que la geopolítica internacional de Trump está reduciendo la influencia y presencia de la UE. Europa nacía como proyecto unitario sobre conceptos como solidaridad, pacto social, igualdad de oportunidades, redistribución de la riqueza y justicia social. De nada de eso se habla ya. Como mucho, un poco de autocrítica de destacados ex líderes europeos, el último Joaquín Almunia, quien acaba de publicar Ganar el futuro, un libro en el que reclama a los estados mayor cesión de soberanía a la UE. Tarde y confuso. Y de nuevo, lo contrario a lo que hizo desde sus puestos de responsabilidad política. Quizá recuperar aquellos valores sociales, democráticos y humanistas originarios sea la alternativa real al creciente desentendimiento de los ciudadanos de esta peligrosa Europa de los Mercados, que intenta remodelar el mundo hacia un empobrecimiento generalizado de las personas al dictado de los intereses de los poderosos bajo la excusa de la crisis.