Spike Lee, muy duro con EEUU, un país “construido sobre el genocidio”

El director neoyorquino compitió en Cannes con ‘Blackkklansman’

Alicia García de Francisco Franck Robichon (Efe) - Miércoles, 16 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El elenco del filme de Spike Lee (en el centro), ayer en Cannes.

El elenco del filme de Spike Lee (en el centro), ayer en Cannes.

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El elenco del filme de Spike Lee (en el centro), ayer en Cannes.

cannes- Spike Lee se mostró ayer en Cannes muy duro con Estados Unidos, un país “construido sobre el genocidio de los pueblos indígenas y la esclavitud”, y aseguró que “la llamada cuna estadounidense de la democracia es una mierda”. “Tenemos a un tipo en la Casa Blanca, no voy a decir su maldito nombre, que definió ese momento no solo para los estadounidenses, sino para el mundo, y que ese hijo de puta tuvo la oportunidad de decir que nos referimos al amor, no al odio”, dijo el realizador en referencia a la muerte de la joven Heather Heyer.

El pasado mes de agosto Heyer murió atropellada por un joven neonazi blanco en Charlottesville (Virginia) y otras 20 personas resultaron heridas. Este hecho cierra Blackkklansman, el filme de Lee, basado en la historia real del primer policía negro de Colorado Springs y que le sirve al realizador para apuntar a la complicada situación actual. “Ese hijo de puta no denunció al hijo de puta Klan, a la derecha alternativa ni a esos nazis hijos de puta. Fue un momento decisivo, y podría haberle dicho al mundo, no solo a los Estados Unidos, que éramos mejores que eso”, afirmó con vehemencia el director, que posteriormente se disculpó por su lenguaje. El “asesinato” de la joven fue el elemento clave de una película que comienza con una escena de la Guerra de Secesión de Lo que el viento se llevó y acaba con imágenes reales de Trump y del atropello en Charlottesville. “Esperamos que los jefes de Estado muestren un cierto valor moral, esperamos que tomen buenas decisiones, pero hay grupos que reaccionan con odio y que surgen por todas partes”, dijo el realizador que hizo hincapié en que no se trata de un problema exclusivo de Estados Unidos. Es algo que ocurre en todo el mundo. “Tenemos que despertar, no podemos estar callados. No es un problema negro, blanco o marrón. Todos vivimos en este planeta, y este tipo en la Casa Blanca tiene el código nuclear”, dijo Lee, que también mencionó a los presidentes de Corea del Norte y Rusia antes de preguntarse: “¿qué coño está pasando?”.

una llamada de atenciónPor eso considera su película como una “llamada de atención” sobre lo que está sucediendo, sobre las mentiras proclamadas como verdades. “No me importa lo que digan los críticos ni nadie más, sé que estamos en el lado correcto de la historia con esta película”, agregó. Un filme que se sitúa en los años 70, protagonizado por un magnífico John David Washington -hijo de Denzel-, que interpreta a Ron Stallworth, el policía que escribió un libro con sus experiencias como primer agente negro en Colorado Springs. Está acompañado por Adam Driver, como un judío que se infiltra en el Ku Klux Klan, o Topher Grace, como el máximo responsable de ese grupo extremista, en una alocada comedia que se sirve del humor más salvaje para poner en tela de juicio la discriminación sufrida por la población negra en Estados Unidos. Una historia que le permite al realizador de Haz lo que debas (1989) conectar con el momento actual de su país, una época terrible que se asemeja a una guerra civil, señaló Lee.

Aunque también consideró que su filme “abre la vía a la esperanza”. “No estoy ciego. Este problema de la extrema derecha existe en todos los países del mundo y espero que mi película se vea en todas partes, que levante las conciencias, que sacuda a la gente, que los despierte”, afirmó.