Nuestro Iruña

Jacinto Martínez Alegría - Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Nuestro Ángel Rey, forofo del Iruña, recurre a mí para que escriba sobre el Iruña a través de nuestro DIARIO DE NOTICIAS, con motivo de sus 75 años. El Iruña nació en 1939, un equipo de calle, de barrios, de escuelas, en definitiva un club modesto. Sigue compitiendo 75 años después. He tenido que informarme del otro abuelo de mis nietos, Lucrecio Luquin, que de vez en cuando me invita a comer en su Dicastillo, que considera que es un auténtico paraíso terrenal. Me facilita una larga lista de jugadores que pasaron al Osasuna: Recalde, Astrain, Mata, Iparaguirre, Osaba, Ostibar, Delgado y bastantes más que omito ya que mi escrito tiene sus límites. Por cierto, el primer gol en el Sadar fue de Fernando Osaba.

En la época de mi hijo Óscar recuerdo a Ibáñez, Belloso, Mendive, Recalde, Carlos e Iñaki Mange, Topi, Fernandez, Germán y el entrenador Barandalla, que a los goles les llamaba chicharros. El consejo de administración lo formaban Vicente Cuartero, fundador y presidente un montón de años, el jugador Carlos Patiño, Alberto Salas, Victoriano Echarri, Pachi Echauri, que por cierto sus 3 hijos jugaron en el Iruña y varios fueron directivos. El que a los suyos se parece, honra merece, Indalecio Díaz, El Picus, entrenador carismático y vuelvo a nombrar a Pablo Recalde, ya que me hice socio de Osasuna por culpa de él. Convertía el fútbol en una obra de arte. El directivo Arbiol y sus hijos jugadores. Termino con mi nieto Iosu de 12 años, guardameta como su abuelo Lucrecio Luquin. Defiende la portería del Iruña juvenil y todavía tiene tiempo para tocar el violín.

Un profesor de matemáticas, don Jose Aguerre, me dijo una vez hace 70 años: “mientras tu mundo sea un balón, no tienes nada que hacer”. Supongo que no es vanidad si digo que fui útil para muchas personas.