Un plan de empleo para hoy

Por Pili Ruiz - Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Presentar, acordar y desarrollar el Plan de Empleo para Navarra es urgente. Lo era al inicio de la legislatura y lo sigue siendo hoy. A falta de un año para que se convoquen nuevas elecciones, Gobierno de Navarra no ha cumplido, hasta ahora, el mandato que le hacía el Parlamento en febrero de 2016 de negociar y consensuar un plan de empleo con los agentes sociales y económicos. La ausencia de medidas acordadas en el diálogo social y de una estrategia consensuada en materia de empleo ha sido una constante durante este período y ha supuesto un freno importante en la consecución de más empleo de calidad y con derechos.

Asistimos a un periodo de crecimiento continuado desde 2015 y es ahora cuando tenemos que intervenir eficazmente en algunos de los problemas estructurales que tiene nuestro mercado de trabajo, como son la temporalidad y la precariedad, la brecha laboral entre mujeres y hombres, el desempleo y precariedad de la gente joven, el abandono escolar o el paro de larga duración. Y es que en Navarra, a pesar de ser la comunidad con menor desempleo del país, sigue habiendo muchas personas con dificultades, a la que la crisis ha dejado en una situación muy complicada. Por eso hoy, más pronto que tarde, es necesario acordar un plan de empleo que contribuya a la creación de empleo de calidad, a la vez que se sientan las bases para la instauración de un modelo productivo más viable, sostenido y sostenible y menos vulnerable a los cambios de ciclo.

Durante este último año, hemos seguido insistiendo en la necesidad de poner en marcha un plan de empleo útil para Navarra, con nuevas medidas que aseguren una buena calidad en el empleo. Construiremos un futuro difícil si generamos deprisa un empleo que no nos vale para construir una sociedad integrada y con una buena calidad de vida. Y esto no sólo forma parte de un discurso insistente de CCOO, es sobre todo la preocupación ante el riesgo de crear una sociedad dual en la que coexisten aquellas personas que tienen derechos laborales, y por lo tanto son capaces de desarrollar un proyecto vital, y aquellas personas que viven en una rueda de precariedad encadenando contratos temporales. La figura de la persona que trabaja pero aun y todo no puede salir de la exclusión y la pobreza, las personas paradas de larga duración y las personas desempleadas con baja formación deben tener oportunidades. Por eso resulta inquietante que el debate sobre el Plan de Empleo se esté alargando tanto.

Cada recorte ha supuesto un hachazo en la esperanza de que se podía salir con más y mejores derechos para las mayorías sociales afectadas por la crisis y la avaricia. En este sentido, en este periodo de crisis se han fortalecido algunos problemas estructurales de nuestra economía, y estos deben contemplarse en el diagnóstico del Plan de Empleo;debilitamiento de la negociación colectiva, aumento de la desigualdad, concentración del capital, más paro, de mayor duración y con menos protección, aumento exponencial de la temporalidad y de la precariedad laboral, progresiva reducción de los salarios, de las rentas de las familias y por lo tanto del poder adquisitivo, importantes recortes en la cobertura de las prestaciones por desempleo, fuertes recortes en los sistemas de prevención de riesgos laborales y aumento de la siniestralidad laboral.

Está claro que la leve mejoría de la economía no está afectando por igual a todas las capas de la sociedad. Por eso se deben repensar las políticas de empleo, porque esta recuperación y el crecimiento esperado debe trasladarse a toda la sociedad, en especial, a las personas que más perjudicó. No podemos perder la ocasión para proponer una reflexión general sobre el modelo económico, en CCOO lo tenemos claro;es urgente democratizar la economía, hacerla más humana, más sostenible, más preocupada por los intereses generales.

Por eso no renunciamos a la firma de un plan de empleo para Navarra, consensuado con los agentes sociales y económicos de nuestra comunidad, que avance hacia el pleno empleo, que apueste por el empleo de calidad, por la innovación, por la formación permanente de los y las trabajadoras, que permita desarrollar políticas de empleo bien orientadas en beneficio de las personas y empresas. Un plan de empleo que facilite la colaboración, cooperación y coordinación de todos los actores del mercado de trabajo, con dotación presupuestaria suficiente para cada una de las medidas que lo integren y que esté sujeto a la evaluación, seguimiento y control de sus actuaciones.

CCOO ha presentado en total 102 propuestas al Plan de Empleo, y seguimos trabajando en nuevas medidas que persiguen salir bien de esta situación social y económica delicada, en la que en demasiadas ocasiones y en demasiados momentos se ha dejado a buena parte de la sociedad sin derechos y sin esperanza. Somos un sindicato de lucha y propuesta y como tal seguiremos aportando y exigiendo en ese doble papel que queremos jugar, y que hasta ahora ha sido útil para la sociedad.

Hemos presentado todas esas propuestas con la intención de relanzar el Plan de Empleo, ante la parálisis institucional y la polarización sindical, hay que mirar a la sociedad;a sus problemas, a las necesidades del mercado de trabajo, a las aspiraciones de quienes se incorporan al mundo laboral. Aprobar un texto con medidas ambiciosas y presupuesto suficiente es algo necesario y urgente.

La autora es secretaria de Formación y Empleo de CCOO Navarra