Romano conquista muskilda

4ª etapa el italiano del colpack vence en la etapa reina y asalta el primer puesto de la general

Mikel Pérez Agúndez Iñaki Porto - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Francesco Romano, llegando en primera posición a la meta de Muskilda.

Francesco Romano, llegando en primera posición a la meta de Muskilda.

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Francesco Romano, llegando en primera posición a la meta de Muskilda.

ochagavía- Una batalla épica fue la que se vivió ayer en el alto de Muskilda, el cual capituló la penúltima etapa de la Vuelta a Navarra. Francesco Romano llegó en primera posición y es el nuevo líder de la general después de realizar un ejercicio de valentía que le valió para salir victorioso.

Llegaba el día clave. La reina de las etapas de la Vuelta, un desafío de 130 kilómetros con siete puertos, entre los cuales se encontraba el temido alto de Muskilda como colofón a esta jornada. La salida la tomaban desde Sarriguren a las 15.00 horas. Los equipos flanqueaban a sus líderes, los cuales tenían ayer un papel protagonista en este clímax final de la Vuelta a Navarra.

Tras ascender los dos primeros puertos, Markalain y Egozkue, tres valientes intentaban la osadía de atacar desde lejos. Van Poucke, Benassar, y González comenzaban una escapada que el pelotón intento neutralizar desde el principio. Llegaban los tres ciclistas al puerto de Erro con las esperanzas de ir descontando kilómetros para el fin de la etapa.

Pero el grupo perseguidor no cesaba en su empeño de neutralizar la escapada e imprimía mucha velocidad al pelotón, lo que hizo que en la subida a Mezkiritz Benassar fuera absorbido por el pelotón y se formase una nueva cabeza de carrera, Negrete y Guillermo García se unían a la escapada que se disponía a emprender otro de los grandes retos de la jornada, el alto de Orbaizeta con la bajada desterrato, una de las bajadas más espectaculares vistas nunca en la Vuelta.

Y llegaban los dos últimos puertos del día, dos primeras que hacían presagiar un final digno de las mejores grandes vueltas.

Se unían varios corredores a esta dilatada huida que se disponía a afrontar las Abaurreas. Todos los favoritos estaban en el grupeto, Apers, Van Poucke, Jesús Soto y Romano entre otros. La escapada llegó compacta al alto y tras la bajada comenzaron a vislumbrar lo que sería la traca final de esta penúltima etapa. El alto de Muskilda esperaba a los primeros corredores con sus rampas de más del 15% de desnivel que hicieron mella ayer en más de un corredor.

La lluvia y la niebla fueron los invitados de última hora a la gesta que Romano estaba a punto de realizar. El italiano atacó a mitad de subida y abrió hueco respecto a sus rivales, pero las ayudas de los perseguidores hicieron que en el último kilómetro fuera reducido.

Parecía que las opciones de victoria se habían esfumado para Romano. Pero haciendo honor a su apellido conquistó la cima de Muskilda con un poderoso último sprint que sorprendió a sus rivales. Sacó fuerzas de donde parecía no tenerlas, se adjudicó la etapa, el liderato, y previsiblemente la victoria final. Una gesta que seguro perdurará en la historia de este puerto y en la de esta 57ª edición de la Vuelta a Navarra que ha dejado claro que está más en forma que nunca ofreciendo un espectáculo digno de las mejores vueltas nacionales. No solo con el broche final de Muskilda, sino con un recorrido total a la altura de lo que el público esperaba.