La selección y la Patria

Por Tomás de la Ossa - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Casi siempre que alguien dice que “no hay que mezclar deporte y política” se suele referir solo a políticas contrarias a la suya. Es, por supuesto, el caso de quien repudia todo acto de protesta política en un evento deportivo, pero ha convertido a cada selección nacional en un símbolo más de la patria, junto a la bandera y el himno, hasta el punto de considerar exigible que el deportista haga público su amor a la nación (caso de Gerard Piqué). Y, cómo no, en estas cosas se llevan la palma los países más patrioteros: Rabiot (PSG) se ha negado a ser reserva de la selección mundialista francesa, lo que le obligaba a seguir hasta el 4 de junio en forma y dispuesto. Y se ha liado tan parda que le ha reñido hasta el portavoz del gobierno: “Cuando se tiene el honor de ser convocado a defender los colores de tu país, se responde ‘¡Presente!”. ¿Cómo explicarle al señor portavoz que es fútbol, solo fútbol, y no deserción ni traición a la Patria?