Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
debate lingüístico en Navarra debate lingüístico en Navarra

“Los prejuicios sobre una lengua fabrican un conflicto que no existe”

Pablo Sotés, que fue director de Planificación Lingüística en la UPNA, ha investigado sobre la percepción del euskera

Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Pablo Sotés, en la Universidad Pública de Navarra.

Pablo Sotés, en la Universidad Pública de Navarra. (Foto: UPNA)

Galería Noticia

Pablo Sotés, en la Universidad Pública de Navarra.

pamplona- Pablo Sotés Ruiz (Pamplona, 1961) es Doctor en Psicología por la Universidad de Barcelona y durante más de ocho años fue Director de Planificación Lingüística en la UPNA, durante su carrera como docente también ha participado en diferentes investigaciones internacionales en temas como el contacto de lenguas y culturas. Pero en especial cuáles son las actitudes y creencias que los propios ciudadanos, profesores o alumnos tienen ante el euskera.

En este sentido, Sotés sostiene que aun hoy en día en Navarra perviven “tristemente algunos prejuicios bastante extendidos”. “Históricamente hay una polarización”, explica Sotés. “Se ha extendido un discurso de que una lengua se va a comer a la otra, algo que en este caso es imposible desde la perspectiva actual, por eso falta un discurso de consenso de las personas que vivimos en nuestra comunidad de que las dos lenguas crecen, se aportan y además nos dan una identidad, que no solo es lingüística también cultural. Y desde esa perspectiva hay que recordar que incluso hay muchas personas que aunque no hablan la lengua, participan de su promoción y esto no se acaba con el asunto de si se usa más o menos esa lengua. Una persona que desconoce el euskera y la situación de la lengua puede llegar a creer que esta lengua no necesita ayuda porque evidentemente no lo vive como algo propio. Esto no deja de ser una opinión muy válida, pero es necesario analizar qué necesidades tienen las personas que hablan euskera”.

Y añade: “Nos perdemos en la vorágine de opiniones, en vez de dedicar más tiempo a analizar, estudiar, y menos a discutir si se discrimina o no una lengua. Hay un trabajo muy grande todavía por delante para no demonizar, algo que ni es positivo, ni es negativo: la lengua como tal. Todas las lenguas son ricas. Lo que es una aberración es pensar que las cosas van saliendo solas, por inercia de los propios hablantes, ni el euskera ni las lenguas extranjeras, no se van a ir implantando por si solas. Yo defiendo sin fisuras que tiene que haber un plan, un proyecto. Y más en una institución. No puede ser al libre albedrío”. Sobre las estrategias para la promoción de la lengua, Sotés además renuncia al concepto de “política lingüística” que cree que se ha vuelto “peyorativo”: “A nivel social, la palabra política tiene un sentido peyorativo, hay que hablar más bien de proyecto como sociedad, de plan lingüístico. Los ciudadanos, los navarros, tenemos que tener un consenso y trabajar y desarrollar esas lenguas. No hay amenaza, para nada, yo mismo soy castellanoparlante y no tengo ningún problema en ningún lugar de Navarra para desarrollarme en esa lengua. Más bien es una oportunidad”.

Otra de las percepciones más extendidas es la de que “hay unas lenguas más importantes que otras, que su estatus es más importante para la cultura o el desarrollo personal”. “Estos prejuicios negativos no se sustentan en la realidad y llevan al conflicto. Un conflicto falso y fabricado, tratan de buscar una confrontación entre grupos lingüísticos y las personas. Lo cual es ridículo porque la mayoría de las personas que conocemos son bilingües o nos movemos constantemente en el día a día entre diferentes lenguas. Las lenguas están ahí y nosotros no somos más que los usuarios de ese bien común”, añade.

“En Navarra existen dos lenguas y eso se debe reflejar en todo, tanto en la señalética como en la atención en la administración. En otros países con varias lenguas eso se vive como algo natural. Y eso es un patrimonio inmaterial no solo para nosotros, sino también para la gente que nos visita. Hay que potenciarlo porque esto suma, no resta. No por aprender una lengua se va a saber menos o peor la lengua materna o el castellano como lengua más mayoritaria. Desde la perspectiva académica, hablamos de bilingüismo aditivo. Porque se facilita además el interés por otros idiomas, también extranjeros. Se generan estímulos, curiosidad”. - D. Burgui