La que le faltaba a Froome

la última etapa primera ‘corsa’ rosa para el británico, con triunfo al esprint de bennet

Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Chris Froome, ayer al frente del pelotón pasando por delante del Coliseo.

Chris Froome, ayer al frente del pelotón pasando por delante del Coliseo. (Foto: Claudio Peri (Efe))

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Chris Froome, ayer al frente del pelotón pasando por delante del Coliseo.Dumoulin, segundo en la general, charlando ayer con Alberto Contador.

Roma- El británico Chris Froome (Sky) conquistó ayer el primer Giro de Italia de su carrera, al defender su ventaja de 46 segundos sobre el holandés Tom Dumoulin (Sunweb) en la última etapa, de 115 kilómetros, en el centro de Roma. Froome obtuvo la confirmación matemática de su triunfo a falta de más de 55 kilómetros para el final, ya que, a petición de los corredores, la prueba tuvo una neutralización de siete de las once vueltas al circuito inicialmente previstas. El grupo consideraba demasiado peligrosas las condiciones de las céntricas carreteras de la capital italiana, por lo que la dirección de la carrera cerró oficialmente el cronómetro de la general tras las primeras tres vueltas.

Con Froome ya virtualmente campeón, se abrió una intensa pelea para hacerse con la victoria de etapa, en la que se impuso al esprint el irlandés Sam Bennett (Bora Hansgrohe), por delante del italiano Elia Viviani (Quick Step), que, no obstante, despide la prueba con cuatro victorias.

Más de diez minutos después de la llegada de los velocistas, Froome cruzó la línea de meta abrazado con sus seis compañeros del equipo Sky y le dio a Gran Bretaña la primera victoria en la historia del Giro de Italia. El británico llegaba a Roma tras dar un golpe en la mesa en la antepenúltima etapa, en la que atacó a 82 kilómetros de la línea de meta, en la subida al icónico Colle delle Finestre, y arrebató la maglia rosa al británico Simon Yates. Tras su brillante triunfo, el único que seguía cerca de Froome era Dumoulin, pero la penúltima etapa, la última de montaña disputada el sábado entre Susa y Cervinia, permitió a Froome ampliar a 46 segundos su ventaja.

Como se esperaba, la última etapa favoreció a los velocistas, con Viviani que necesitaba defender la camiseta ciclamino de la presión de Bennett;el italiano no pudo triunfar en la prueba, pero sí defendió su título de mejor velocista.

Sin embargo, el grupo estuvo muy compacto en los primeros 30 kilómetros y a los corredores les costaba apretar a causa de las condiciones de las carreteras romanas, cuyos agujeros provocaron varios problemas a las ruedas de las bicicletas. Tras unos momentos de incertidumbre general, en los que Froome informó a los directores de la carrera de la voluntad del pelotón de reducir el trayecto, se decidió parar el cronómetro de la clasificación general al finalizar la tercera vuelta. Con la victoria final ya sellada, Froome controló el ritmo de su pedalada y se quedó en un pelotón del que gradualmente iban alejándose los velocistas. A un kilómetro de meta, Bennett y Viviani empezaron un intenso pulso del que salió ganador por pocos centímetros el irlandés. Una gran satisfacción personal, aunque no fue suficiente para arrebatar a su rival la maglia ciclamino.

La foto final de la 101ª edición del Giro la protagonizó Chris Froome con sus compañeros. Es su sexta grandetras ganar el Tour cuatro veces (2013, 2015, 2016 y 2017) y una Vuelta (2017), triunfo este último que, sin embargo, está sujeto a revisión, ya que Froome está bajo investigación tras dar positivo por salbutamol en una etapa. - Efe

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