La rabieta del malcriado

Por Tomás de la Ossa - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

En el mismo minuto en el que el Real Madrid comienza a celebrar uno de esos hitos que hacen pasar a un equipo a la historia -salvo que lo deje pequeño en 2019 con una nueva Orejona, que será favorito-, va Ronaldo y anuncia su posible adiós. No podía esperar un par de días, tras los festejos, tenía que ser el sábado por la noche. Si no puedo ser protagonista en el campo lo soy fuera, que soy más grande que la 13ª. Un feo en toda regla a la hazaña del club que le paga, y muy bien. Rabieta de niño malcriado que se enfada si no le miran cuando hace su gracieta. Y no porque realmente se vaya -tiene contrato en vigor y una cláusula de ¡mil millones!-, sino porque quiere ganar más (no por el dinero en sí, sino porque es intolerable que el número uno cobre menos que otros). Cuando el ego de un futbolista ya no cabe ni en el Bernabéu quizás ha llegado el momento de desprenderse de él y fichar a alguien que no se crea un héroe de la mitología griega.