Paseo sensorial por ‘El jardín’ de El Bosco

El Bellas Artes de Bilbao muestra las videocreaciones ‘Jardín infinito. A propósito de El Bosco’ y ‘Negro y luz’.
El museo firma un convenio con la Fundación BBVA para impulsar la videocreación y la creación digital

Maite Redondo - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El espectador camina y se adentra en el Paraíso, el Jardín o el Infierno del tríptico de El Bosco, poblado por una multitud de seres y misteriosas criaturas. Fotos: Pablo Viñas

El espectador camina y se adentra en el Paraíso, el Jardín o el Infierno del tríptico de El Bosco, poblado por una multitud de seres y misteriosas criaturas. Fotos: Pablo Viñas

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El espectador camina y se adentra en el Paraíso, el Jardín o el Infierno del tríptico de El Bosco, poblado por una multitud de seres y misteriosas criaturas. Fotos: Pablo ViñasAburto y Zugaza, con Rafael Pardo, los artistas Álvaro Perdices y Andrés Sanz y Karina Marotta, del Prado.

bilbao- ¿Quién no ha soñado con sumergirse en Eljardín de las delicias, la icónica obra de El Bosco, y dejarse llevar por la magia de la multitud de seres, criaturas y cuerpos que pueblan el lienzo del maestro holandés? El Bellas Artes de Bilbao presenta en su sala 33 la ambiciosa videoinstalación Jardín infinito, que permite al visitante un acercamiento inmersivo y sensorial a la obra cumbre de El Bosco, deambulando entre el Paraíso, el Jardín o el Infierno, a la vez que se deleita con sus misteriosos personajes.

Los creadores de esta espectacular obra, que fue un encargo de Miguel Zugaza para el Prado en la conmemoración del 500 aniversario del pintor holandés, han sido Álvaro Perdices y el cineasta Andrés Sanz, que han realizado una intervención en 18 canales de vídeo y 16 pistas de sonido. Las proyecciones se dirigen hacia seis paredes del espacio, de manera que los visitantes pueden seguir una especie de itinerario dentro del tríptico. Durante este paseo, las fantásticas criaturas, los paisajes y hasta las llamas del infierno cambian de escala. En su enormidad producen el asombro y el extrañamiento que la pintura original siempre ha despertado. El proyecto incorpora una composición musical expresamente creada para la obra por los músicos Santiago Rapallo y Javier Adán.

“Hemos elegido múltiples detalles del tríptico Jardín de las delicias para crear composiciones nuevas y estructurarlas a lo largo de una pieza que dura 75 minutos. Se invita al espectador, de alguna manera, a entrar en el cuadro, y seguir un recorrido a través de estos detalles que resulta muy difícil conocer cuando estás delante del tríptico”, explican los creadores de esta asombrosa obra, que han partido del inmenso archivo digital científico que existe del cuadro de El Bosco.

“Hemos cogido ese archivo y lo hemos despedazado en fragmentos para crear esta obra, de tal manera, que hemos creado una narrativa que responde a cómo está el cuadro articulado: el Paraíso, la Creación, el Infierno... Pero hemos incluido otras reflexiones, por ejemplo, en torno al mundo acuático, a la sexualidad, a las relaciones interraciales, a la botánica, a la ornitología... El cuadro aborda la variedad del mundo, pero es estático, no puede viajar y nunca saldrá del Prado. Queríamos facilitar al público una pintura en movimiento, una experiencia sensorial, que pueda convivir con esos personajes...”, explica Álvaro Perdices.

siete noches filmandoJardín infinito fue presentado en el marco del programa de videoarte y creación digital, inaugurado en 2017 con la exhibición de Different trains, de Beatriz Caravaggio, patrocinado por la Fundación BBVA. Junto a esta videoinstalación, se puede ver el vídeoNegro y luz, de Álvaro Perdices, que se exhibe por primera vez en la pinacoteca bilbaína.

“Empecé a trabajar en este ensayo fílmico en 2015 y es una reflexión en torno a la pintura. Está realizado en el Prado durante siete noches filmando a oscuras, apagando las luces. Se han hecho muchas películas en torno a los museos, pero me interesaba hablar de la pintura, a esa impronta que el artista hace con el pincel. Y al momento cuando se produce la relación entre la piel del cuadro y la del espectador”, señala Perdices.

Negro y luz es un parsimonioso recorrido nocturno por las salas del Prado que albergan las obras de los pintores de la tradición veneciana, como Tiziano, Rubens y Velázquez, y los cuadros que contienen. “Es una obra aquietada, de tonos claroscuros y carácter, que nos permite un reconocimiento de los espacios del museo desde las maravillosas obras de arte que cuelgan de sus paredes”, expuso Zugaza.

convenioEn el mismo acto en que se presentaron estas dos videocreaciones, los responsables del Bellas Artes, el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, en su calidad de presidente del Patronato de la pinacoteca, y el de la Fundación BBVA, Rafael Pardo, firmaron un convenio de colaboración para impulsar la videocreación y la creación digital en Bilbao.

“110 años de historia de la pinacoteca tienen que servir para reflexionar sobre nuestro pasado, pero también para ver cómo nos enfrentamos a un futuro, que es emocionante. Este museo desde su origen tuvo una vocación de contemporaneidad, por eso me satisface firmar este acuerdo, que fija la videocreación en uno de los intereses fundamentales”, señaló Aburto.

Con este convenio, explicó Zugaza, el Museo de Bilbao se suma a la promoción de las becas Multiverso que la Fundación BBVA puso en marcha en 2014 y que se ha convertido “en la plataforma de mayor prestigio para impulsar la creación en este ámbito de las artes en España”, por lo que sumarse a ese proyecto “es algo importante para el museo”, remarcó su director.

En virtud de este convenio, a mediados de junio el Museo de Bellas Artes de Bilbao y la Fundación BBVA realizarán una convocatoria conjunta de diez becas destinadas a artistas que desarrollan su trabajo en el Estado dedicados a la videocreación y la creación digital, por un importe de 30.000 euros cada una, para desarrollar los proyectos que luego tendrán la posibilidad de ser mostrados tanto en el centro bilbaíno como en la sede de la Fundación en Madrid.

datos

‘Jardín infinito’. La videoinstalación de Álvaro Perdices y el cineasta Andrés Sanz fue producida en 2016 por el Prado con el propósito de conmemorar el V centenario de la muerte del artista flamenco. Se trata de una espectacular y colorista multiproyección que permite contemplar el tríptico en un entorno sensorial y perceptual en el que el espectador camina junto con los personajes de la obra por el Paraíso, el Jardín o el Infierno.

‘Negro y luz’. El vídeo de Perdices consiste en un parsimonioso recorrido nocturno por las salas del Prado que albergan las obras de los pintores de la tradición veneciana, como Tiziano, Rubens y Velázquez.