Bélgica investiga el tiroteo de lieja como terrorismo

Un preso que había salido de la cárcel con un permiso temporal mata a dos policías

Y UN CIVIL, ANTES DE SER ABATIDO | Según algunos medios, gritó antes ‘Alá es grande’

Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Agentes de la Policía forense investigan en el lugar del tiroteo, en el centro de Lieja.

Agentes de la Policía forense investigan en el lugar del tiroteo, en el centro de Lieja. (Foto: Efe)

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Agentes de la Policía forense investigan en el lugar del tiroteo, en el centro de Lieja.

lieja- Poco más de dos años después de que Bélgica sufriera el mayor atentado yihadista de su historia, que costó la vida a 32 personas, el pánico volvió ayer al país, donde un hombre recién salido de la cárcel con un permiso temporal mató a dos mujeres policía y a un civil varón e hirió a otras cuatro personas, dos de ellas agentes, en la ciudad de Lieja, en un ataque investigado por la Fiscalía federal como “delito terrorista”. El atacante murió por disparos de la policía.

Según el relato del Ministerio Público, los hechos tuvieron lugar en el bulevar de Avroy del centro de Lieja, entre las 10.30 y las 11.30 hora local. El individuo se abalanzó por detrás contra las dos mujeres policía, de 45 y 53 años, las atacó con un cuchillo, les arrebató sus armas de fuego y disparó sobre ellas causándoles la muerte, explicó el jefe de Policía de Lieja, Christian Beaupère, quien subrayó que el atacante “ejecutó” a las dos agentes. “Está claro que el objetivo era atacar a la Policía” y “golpear “la institución, el Estado de Bélgica”, agregó.

Una agente, de 45 años, era madre de un chico de 25;mientras que su compañera, de 53 años, tenía dos gemelos de 13 años que ya eran huérfanos de padre, agregó Beaupère.

El atacante disparó a continuación contra un vehículo estacionado en la calle en el que resultó muerto un hombre que ocupaba el asiento de pasajero, un estudiante de Magisterio de 22 años.

rehenes en un institutoDespués, el agresor huyó hacia el cercano instituto Léonie de Waha y tomó como rehén a dos trabajadoras de la limpieza del centro. El atacante salió entonces a la calle y abrió fuego contra los agentes que habían acudido al centro educativo, en un intercambio de disparos en el que el presunto terrorista resultó muerto y dos policías sufrieron heridas en los brazos.

Fuentes policiales citadas por el diario local La Libre Belgique señalaron que el hombre gritó “Alá es grande” antes de ser abatido, aunque esta información no fue confirmada por la Fiscalía. La cadena de radiotelevisión pública RTBF, por su parte, señaló que el asesino estaba fichado por las autoridades belgas como sospechoso de radicalización islámica desde 2017, extremo que tampoco confirmó el Ministerio Público.

Los cerca de 800 alumnos de primaria y secundaria del centro fueron evacuados sanos y salvos, y el alcalde de la localidad, Willy Demeyer, señaló que la escuela permanecerá cerrada hoy miércoles y el jueves.

La agencia belga identifica al atacante como Benjamin Herman, de 36 años y procedente de la localidad belga de Rochefort, que habría salido la víspera de la prisión de Lantin durante un permiso que se le concedió para “preparar su reinserción”. Cumplía condena por delitos menores como pequeños robos o narcotráfico y se sospecha que “podría haberse radicalizado en prisión”.

El ministro de Justicia, Koen Geens, explicó que el autor de los hechos se había beneficiado ya de 11 autorizaciones de salida de la cárcel y de 11 permisos penitenciarios sin que se registraran incidentes.

El primer ministro belga, Charles Michel, se desplazó al lugar de los hechos, así como el rey Felipe de Bélgica. “Violencia ciega y cobarde. Todo nuestro apoyo a las víctimas y sus seres queridos. Seguimos la situación con los servicios de seguridad y el centro de crisis”, escribió en su cuenta de Twitter el jefe del Ejecutivo belga.

Michel era ya primer ministro belga cuando el país sufrió en marzo de 2016 el mayor atentado terrorista de su historia, en el que dos comandos de yihadistas suicidas mataron a 32 personas e hirieron a otras 340 en sendos ataques casi simultáneos perpetrados en el aeropuerto de Bruselas-Zaventem y la parada de metro de Maelbeek del barrio europeo.

Desde entonces, Bélgica ha sido escenario de otros cuatro ataques o tentativas terroristas, el último de ellos en agosto de 2017, cuando un hombre atacó con un cuchillo a tres militares en el centro de Bruselas antes de ser abatido por las fuerzas del orden.

El Centro de Crisis de Bélgica indicó ayer que de momento no se planean cambios en el nivel de alerta terrorista del país, que se encuentra en 2 sobre un máximo de 4.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, habló ayer por la mañana con el primer ministro belga y le expresó sus “condolencias y simpatía” con el pueblo belga y sus fuerzas de seguridad del país que acoge las sedes de las instituciones de la Unión Europea. - Efe