Ayuntamiento ‘del cambio’ en Pamplona

Roberto Pastor Martínez - Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Lo de cambiar puede ser a mejor o a peor. Se supone que el cambio es que se prioricen las necesidades de los ciudadanos, y a ser posible que sean diferentes de los anteriores ayuntamientos.

Pongo dos ejemplos de poco presupuesto, pero que indican el profundo fracaso de los nuevos gestores del cambio, que llevan ya tres años de gestión.

Hace unos días pido al Ayuntamiento, en su página web, que en unas escaleras del barrio de Ermitagaña, muy incómodas para las personas mayores, se ponga una barandilla para facilitar su utilización. La contestación es la misma que la del Ayuntamiento del no cambio. No se va a poner la barandilla porque a una determinada distancia, no muy lejana, hay otras escaleras con barandilla (que por cierto son muy altas y estrechas, incómodas para muchas personas, sobre todo para bajar). No deben tener familiares con movilidad reducida y no conocen el esfuerzo que supone tramos no muy largos para personas con dificultades.

La contestación no la firma nadie, y las buenas maneras y la amabilidad escasea, aunque el que lo solicita debe poner nombre, apellidos, DNI y correo electrónico. La barandilla, que mide 3 metros, debe ser tan cara que no hay presupuesto. Bien por el cambio.

El otro ejemplo es una zona deportiva municipal del barrio de Ermitagaña que desde la primera reunión de barrio, muy publicitada por los partidos del cambio, se pidió se instalasen 4 canastas de baloncesto, y con la demagogia habitual se dijo que esto estaba hecho. Pasados tres años no hay presupuesto para cuatro canastas.

La verdad es que somos tan ingenuos que esperábamos una mejor gestión que la del anterior Ayuntamiento, pero pasados tres años no hay presupuesto para una barandilla o para cuatro canastas, es de vergüenza. Para gastos de propaganda o de fiestas de barrios siempre hay dinero, también para la realización de informes de lo que se facilita la vida a personas con movilidad reducida o cómo se fomenta la actividad deportiva en los barrios de la ciudad.

Sorprendente cambio.