A la contra

Superhéroes sin fronteras

Por Jorge Nagore - Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Se ha hecho famoso el vídeo de un inmigrante negro de Malí que, en París, donde malvive sin papeles ni trabajo, escala como un gato varios pisos de una casa, de balcón en balcón, para rescatar de una muerte segura a un niño de 4 años que se ha quedado colgando del balcón de su piso a unos 20 metros de altura. Mamadou, que así se llama el héroe de poco más de 20 años, trepa por los balcones como Ueli Steck el Eiger, sin titubeos, y engancha a Raphael cuando el crío lleva ya un buen rato agarrado de la barandilla de su balcón. Su heroicidad ha sido recompensada por el presidente de la República Francesa con la nacionalidad y un puesto en el Cuerpo de Bomberos. El mensaje parece claro: si no eres un portento físico, que se juega la vida trepando una casa para salvar a un niño, si tu comportamiento no es heroico, seguirás sin papeles y sin trabajo. Si lo eres, Macron se hará una foto contigo, te recibirá, te nacionalizará y te dará trabajo. ¿Hay que alegrarse por lo que le ha sucedido a Mamadou? Por supuesto, cualquier cosa positiva que le suceda es para ser celebrada, pero todas estas cosas siempre tienen su parte injusta. ¿Si no lo hubiesen grabado en vídeo y el vídeo dado la vuelta al mundo Macron hubiese hecho lo que ha hecho? ¿Las nacionalizaciones casi exprés y el trabajo seguro son solo para los héroes, los exiliados de la pobreza y la miseria que no son superhéroes son menos personas que Mamadou o que yo o que usted? En Melilla a los que trepan les cortan las manos y los pies con cuchillas y la policía los cose a hostias. Y eso que vivimos en un país no nacionalista, ya lo saben bien. El otro día le intenté explicar a Luka, con sus 5 años, lo de las fronteras. No supe qué decirle. Y sé que el buenismo no es una solución, lo sabe cualquiera, pero o se cambia a nivel global el invento o seguiremos siendo la vergüenza de nuestros hijos.