El nuevo impuesto foral por vertido se aplicará de forma escalonada del 2018 al 2020 y será de 5 a 20 € por tonelada

El 1 de julio quedará prohibido la entrega gratuita de bolsas de plásticos en comercios y desde 2020 la venta de productos con plástico desechable no biodegradable - Los locales de hostelería deben ofrecer agua del grifo de forma gratuita, dice la ley - Bares y restaurantes deberán reutilizar antes de 2028 los envases de agua, cerveza y refrescos

Ana Ibarra / Javier Bergasa - Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Vertido de residuos de la MCP en Góngora.

Vertido de residuos de la MCP en Góngora. (Javier Bergasa)

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Vertido de residuos de la MCP en Góngora.

pamplona- La nueva Ley de Residuos de Navarra 2017-2027 superó ayer el trámite de enmiendas e irá a Pleno el próximo 7 de junio para lanzar, con las prioridades introducidas por el cuatripartito, un proyecto centrado en la preservación del medio ambiente y la salud humana, y que prima “la prevención, la reutilización y el reciclado sobre la incineración y la eliminación en vertedero”. Entre las principales novedades del nuevo texto destaca la progresividad en la aplicación de la nueva tasa verde para “flexibilizar el impacto del tributo”. El impuesto sobre la eliminación en vertedero y la incineración pretende fomentar la prevención, la reutilización y el reciclado, y cumplir las metas establecidas en la normativa europea. De este modo, se penalizará a las mancomunidades que más generan pagando 5 euros cada tonelada que vaya a vertido o a quemar a partir del 2018, 10€ en 2019 y 20€ en 2020. Se establece también un tipo “intermedio” (era 1 euro por tonelada) para aquellos “restos industriales no peligrosos de matriz mineral que estén en parámetros de baja lixiviación”. Los ingresos de este impuesto pasarán a formar parte de un Fondo de Residuos que se destinará exclusivamente a fines previstos en el proyecto de ley: acciones de sensibilización y de investigación en prevención;mejora de los sistemas de recogida selectiva y transporte;recuperación de zonas degradas y suelos contaminados;y acciones de preparación para la reutilización, entre otros.

Se trata de un impuesto llamado a desaparecer, puesto que se paga por la eliminación en vertedero, de modo que cuanto menos destine al vertedero una Mancomunidad, menos pagará su ciudadanía.

Medio Ambiente distribuirá anualmente la partida presupuestaria del Fondo de Residuos, dando “prioridad a aquellos agentes y entidades que, previa consulta con el Ente Público de Residuos de Navarra, mejores resultados obtengan en el cumplimiento de los objetivos marcados dentro de cada tipología”. Medio Ambiente contará con los medios humanos y materiales para hacer un control.

Otra de las novedades recogidas en el proyecto de ley es el plan para indemnizar a los municipios que dispongan o vayan a contar con infraestructuras o instalaciones de gestión de residuos a modo de “compensación por la carga ambiental y social adicional” respecto a otras entidades locales. Por otro lado, en el plazo de un año desde la entrada en vigor de la ley se tendrá que elaborar un estudio sobre la viabilidad técnica y ambiental de la utilización de residuos minerales no peligrosos susceptibles de ser destinados a la restauración de espacios degradados por actividades extractivas.Por último, se anuncia un nuevo instrumento fiscal para, a partir del 1 de enero de 2023, gravar el transporte de residuos domésticos con destino a infraestructuras de eliminación o incineración. El propósito es “evitar desplazamientos indeseados dentro y fuera del territorio navarro”. En el transcurso del debate que tuvo lugar ayer en la comisión parlamentaria se discutieron 39 enmiendas (16 in voce), de las que han prosperado 18, 15 de las cuales fueron suscritas por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos-Ahal Dugu e I-E, 1 por el PSN y las 2 restantes por el cuatripartito y el PSN. Tras la aprobación del dictamen, el Proyecto de Ley Foral de Residuos y su Fiscalidad, que el pasado 12 de abril superó las enmiendas a la totalidad formuladas por UPN, PSN y PPN, será elevado a Pleno.

bolsas de plásticoEn relación a las bolsas de plástico y, a imagen de países como Francia, se opta por una prohibición generalizada a partir del 1 de enero de 2020, dado que la inclusión de material reciclado en las bolsas “no evita el perjuicio ambiental y de gestión”, cosa que no sucede con otros productos resistentes biodegradables o compostables (bolsa de papel). La restricción alcanza también a la venta de productos envasados en monodosis o cápsulas de un solo uso, cuya venta, muy extendida, genera residuos que “actualmente no tienen tratamiento”. Y a los platos, vasos, tazas y bandejas alimentarias desechables de plástico, excepto aquellas de material biodegradable, conforme a directiva europea.

Al margen de ese período transitorio, se establece que, a partir de 1 de julio de 2018, quedará prohibida la entrega gratuita a los consumidores de bolsas de plástico, también en la modalidad de ventaon line, a excepción de las catalogadas como muy ligeras (espesor inferior a 15 micras). Los comerciantes deberán informar anualmente del destino medioambiental asignado.

Por otro lado, el borrador final proyecta que en los locales de hostelería y restauración “se ofrezca siempre a los clientes la posibilidad de tomar agua del grifo, de forma gratuita y complementaria a la oferta del propio establecimiento”.

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