Más arte y color para Zizur Mayor

Los artistas urbanos Pin, Al y Dino transforman en sus 25 años la Casa de Cultura de Zizur con piezas de madera que cubren la fachada hasta ‘fundirse’ en un mural

Laura Garde | Iban Aguinaga - Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Javier Roldán, Pin, posa junto al mural de la Casa de Cultura de Zizur Mayor, pintado con Alfonso Álvarez, Al.

Javier Roldán, Pin, posa junto al mural de la Casa de Cultura de Zizur Mayor, pintado con Alfonso Álvarez, Al. (IBAN AGUINAGA)

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Javier Roldán, Pin, posa junto al mural de la Casa de Cultura de Zizur Mayor, pintado con Alfonso Álvarez, Al.

zizur mayor- La Casa de Cultura de Zizur Mayor ha mudado su piel. Con colores que van desde los rosas más suaves hasta los violetas más intensos, acoge ahora a las cuatro musas de las artes (pintura, artes escénicas, música y danza) y al público de Zizur, representado por algunos de los personajes más típicos del universo de Javier Roldán, Pin, quien ha dirigido la obra: “El mural refleja la eclosión cultural que ha vivido Zizur desde que se construyó el edificio”, explica.

Cuando Pin empezó a pintar tenía solo 12 años. Lo hacía como hobby que luego transformó en su pasión y profesión estudiando Ilustración en Zaragoza. Cuando José María Asín le llamó para proponerle el proyecto, bautizado como Proyecto 25, no dudó en aceptar: “Habíamos trabajado en otros lugares, pero aquí nunca;y ya tenía ganas”, expresa. Proyecto 25nació para celebrar el 25 aniversario de la Casa de Cultura y ha sido llevado a cabo en dos fases. La primera fue realizada entre septiembre y octubre. Junto al también artista local Alfonso Álvarez, Al, rodearon la fachada delantera y lateral del edificio de figuras de madera troqueladas. La segunda se ha materializado en la pintura, hecha con Carlos Cenoz, Dino. “El ladrillo no podíamos pintarlo, así que le dimos una vuelta a la idea y decidimos ponernos manos a la obra con la madera. Con los mismos colores, los números 2 y 5, en la parte delantera, se desfragmentan en piezas con distintas formas que recorren los laterales hasta fusionarsecon el graffiti en la pared curva del anfiteatro”, define Pin.

Para él, pintar este mural ha sido un “placer” por la libertad artística que ha tenido: “No me impusieron nada. Aunque desarrollé la idea con Asín, pude plasmar lo que tenía en mente”. Además, con Dino ya había coincidido otras veces. Sus maneras de trabajar son distintas y, por eso, se complementan muy bien: “Dino tiene las cosas muy claras. Lo que está en su boceto luego va a la pared. Sin embargo, entre mis primeros dibujos y el resultado final hay muchas diferencias. Por esto mismo, las musas son suyas y los muñecos míos”.

Pin asegura que el arte urbano da valor a los edificios o lugares donde se ubica: “Es una forma de crear un vínculo con los vecinos y vecinas. Ahora pasan y miran. De alguna manera, se establece una conversación. Hasta ahora estamos acostumbrados a paredes grises”, recalca el artista. El graffiti le ha dado “mucho”, y se queda, sin lugar a dudas, con los viajes: “He ido con proyectos a Madrid, Barcelona, Alemania y otros países. Esto me ha permitido conocer a otras personas, otros artistas, otros conceptos...”. No sabría escoger su obra favorita, pero sí un personaje al que le tiene mucho cariño y que, de hecho, aparece en el mural de Zizur: “Se llama Braulio, y es un monigote en el que está reflejada mi faceta de ilustrador. Lo he llevado allá donde he ido”.

talleresAdemás de dedicarse al mundo de la ilustración desde un estudio o con proyectos por encargo -como este-, Pin ha impartido diversos talleres en los que enseña, sobre todo a los más pequeños, este arte: “Muchos van dirigidos al público infantil. Aunque suelen ser intensivos porque no tenemos muchas horas, intento darles una base. El graffiti ha cambiado. Antes pintábamos más en grupo y ahora se ha individualizado. En parte ha sido por el uso de las redes sociales, donde suben las fotos de sus piezas”, sentencia. El Horno de la Ciudadela recoge ahora la exposición The Rewood, un conjunto de retazos coloristas realizados por once artistas fruto del Festival de Arte Urbano (FAUNA), en el que Pin estuvo involucrado.