“Me interesa una lectura con tintes irónicos;en el paraíso no todo es bello”

El Museo ICO de Madrid inauguró ayer la exposición ‘En el tiempo’, del fotógrafo navarro Carlos Cánovas

Jueves, 31 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Carlos Cánovas, cuando presentó la exposicion ‘En el tiempo’ en Pamplona, en 2017.

Carlos Cánovas, cuando presentó la exposicion ‘En el tiempo’ en Pamplona, en 2017. (Foto: Unai Beroiz)

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Carlos Cánovas, cuando presentó la exposicion ‘En el tiempo’ en Pamplona, en 2017.

madrid- Carlos Cánovas, uno de los fotógrafos de paisajes más relevantes de actualidad, presentó ayer su exposición En el tiempo, un recorrido por el escenario urbano en confluencia con la naturaleza desde los 80 hasta ahora, compuesto por más de un centenar de fotografías que acoge el Museo ICO. “Estas series reflejan mi vagabundeo por la ciudad y sus periferias, mi errancia en la tradición fotográfica de quien se mueve por los escenarios y se deja influir por ellos”, explicó Cánovas (Albacete, 1951) respecto a su obra.

“Intento registrar mi experiencia -subraya- y mis sensaciones en esos lugares que generalmente van asociadas a la idea de tiempo fugaz y a la distancia emocional”. La exposición, organizada y producida por el Museo de la Universidad de Navarra en colaboración con la Fundación ICO, se incluye dentro de la Sección Oficial de PhotoEspaña 2018 y estará abierta hasta el 9 de septiembre.

“Es una magnífica oportunidad de mostrar aquí un trabajo que se extiende en el tiempo. No tiene que ver solo con lo urbano, también esta relacionado con las periferia de las ciudades, en la que siempre he vivido”, precisó el fotógrafo.

En el tiempo constituye un registro crítico sobre la transformación de lo urbano por la mano del hombre, agrupado en seis series: Tapias(1980), Extramuros (1983-1990), Vallès Oriental (1990), Paisaje sin retorno (1193-1994);Paisaje anónimo (1992-2005) y Séptimo Cielo(2007-2017).

“Mi discurso fotográfico tiene que ver con los 4 elementos esenciales que conforman la fotografía: primero, la noción de los dos elementos clave que son luz y tiempo, complementados los otros dos que son espacio y distancia. Juntos hacen las 4 patas del banco que depende mi trabajo”, apuntó el fotógrafo. Años más tarde, en la sección Vallès Oriental(1990) el autor utiliza un espacio desconocido para plantear una relectura de su trabajo anterior, siguiendo la misma temática. Asimismo, Paisaje sin retorno (1992-1994) gira en torno a paisajes fabriles o industriales en la ría de Bilbao, un proyecto solapado con Paisaje anónimo en el que, en este caso, predomina la luz de la tarde y la horizontalidad. Respecto a Paisaje anónimo, en la que explora en profundidad distintos entornos periféricos, retoma “la conciencia del lugar”, que según Cánovas, son “espacios anónimos e inidentificables”, pero “convertidos en paisajes a fuerza de voluntad”.

Por otro lado, el cambio estético provocado por la utilización de color se refleja en su trabajo Séptimo Cielo “Más que en historias de amor que me permitan convertirme en los ojos de otros (como en la película Séptimo cielo, de Frank Borzage), estoy interesado en una lectura que puede tener tintes un poco más irónicos. En el paraíso, desde una perspectiva terrenal, no todo es bello”, reflexióno Cánovas respecto a su obra.

Al acto de presentación han asistido Cristina Cabrera (directora de la Fundación ICO), Claude Bussac (directora de PhotoEspaña 2018), Valentín Vallhonrat (director artístico del Museo de la Universidad de Navarra) y Juana Alregui (comisaria de la exposición), todos “agradecidos” y “orgullosos” de participar en la exposición. - D.N.