Mesa de Redacción

Desactivar el Estado autoritario

Por Joseba Santamaria - Jueves, 31 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

No sé qué futuro tendrá hoy y mañana la moción de censura de Sánchez para sustituir al Gobierno de Rajoy. Cuando escribo estas líneas tengo la impresión de que aun estando en el aire su aprobación, tiene más posibilidades de salir adelante que 12 horas antes. La clave está, a mi juicio, en dos cuestiones de fondo. El mayor adversario de la moción de Sánchez, más que los poderes fácticos financieros, empresariales y mediáticos, son sectores de su propio PSOE. Basta repasar las declaraciones de los viejos dinosaurios del felipismo -Guerra, Rodríguez Ibarra, Bono, Leguina...-, muchos de ellos ya fuera del Partido Socialista, o las amenazantes insinuaciones de Susana Díaz para verlo. En todo caso, quizá por ahora esas críticas estén ya amortizadas en la militancia y en el propio electorado socialista. La segunda cuestión es el objetivo de la moción. Si se trata de un simple relevo en el Gobierno con el objetivo prioritario de convocar elecciones, creo que es un esfuerzo inútil. En esta situación de crisis institucional profunda del modelo de Estado, parece prioritario desmontar todo el engranaje político y legal que ha derivado hacia un Estado autoritario. Desde la despolitización de la Justicia -los ataques amenazantes y prepotentes de Cospedal a los jueces o la sustitución de un juez del tribunal de Gürtel en las deliberaciones sobre el encarcelamiento de los condenados son los dos últimos hitos- a la revocación de los efectos sociales y laborales negativos de la reforma laboral o la apertura de un periodo de diálogo democrático para desatascar el conflicto político en Catalunya, o la recuperación de la separación de poderes para recuperar un Estado de Derecho social democrático y garantista. Se puede gobernar España desde otros parámetros políticos, democráticos, sociales y económicos -Navarra es hoy un ejemplo de esa otra alternativa real y eficaz como otros estados y territorios de Europa-, y hay votos suficientes en el Congreso para todo ello.