La charla

Hasta el último suspiro

Por Álvaro Meoqui - Viernes, 1 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

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Los apasionados al ciclismo pudimos ver en el Giro de Italia una etapa de ésas que hacen historia. A 80 kilómetros de meta, Chris Froome decidió marcharse solo hasta la meta y ganar así una de las etapas reinas de dicho Giro. Esa machada no ha dejado indiferente a nadie y en los foros del ciclismo ha generado algunas dudas. Al margen de esas dudas que algún día se disiparán, lo que vimos ese día nos hizo disfrutar y de lo lindo. Sinceramente yo no soy de Froome pero sí que soy de los valientes y el británico ese día lo fue, y mucho.

Si el entrenador o el director de su equipo hubiera sido el gran Luis Aragonés se hubiera visto contrariado en su teoría de que las ligas se ganan en los diez últimos partidos, en este caso quizá hubieran sido los últimos diez kilómetros. Teoría que por otra parte se cumple pero no siempre, Alemania y Francia son ejemplos del no.

Siempre se dice que las ligas son el premio a la regularidad y estoy totalmente de acuerdo. Pero quizá esa regularidad no es la mejor amiga del espectáculo.

En Estados Unidos, donde se consideran los mejores en cuanto a la espectacularidad, todas sus ligas acaban en play off. La emoción es la protagonista hasta el final e incluso hasta el último segundo del último partido. Léase fútbol, baloncesto, béisbol, hockey o cualquier deporte.

En países como Canadá, México o Japón los finales de todos sus campeonatos acaban en formato play off y tiran de la cultura americana para que su deporte sea puro espectáculo.

Muchos países de Centro y Sudamérica han escogido el formato americano y sus ligas terminan con mini play off o sistemas parecidos. En Europa algunos deportes se juegan sus ligas en play off y el éxito está siendo importante. El baloncesto nos podría hablar del tema a los futboleros y seguro que bien.

Aunque no para ganar ligas pero en nuestro fútbol estos días se están jugando muchos play off y ojalá nos quede alguno más por jugar. Emoción hasta el último suspiro, lo mejor de los americanos.