HASTA EL 30 DE SEPTIEMBRE

Las utilidades de la creación contemporánea, a reflexión

El Museo Oteiza recupera el programa ‘Intervenciones’ con el proyecto de Imanol Marrodán

Amaia Rodríguez Oroz | Unai Beroiz - Viernes, 1 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El artista Imanol Marrodán, junto a algunas piezas del proyecto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’.

El artista Imanol Marrodán, junto a algunas piezas del proyecto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’. (UNAI BEROIZ)

Galería Noticia

El artista Imanol Marrodán, junto a algunas piezas del proyecto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas’.

PAMPLONA- Activar las utilidades y aplicaciones prácticas de la creación contemporánea como elemento motor esencial del futuro de una comunidad social, política y económica es el punto de partida de Armas silenciosas para guerras tranquilas, un proyecto del artista Imanol Marrodán con el que el Museo Oteiza recupera el programa Interpretaciones. El proyecto, que se desarrollará hasta el 30 de septiembre, pretende a través de 7 obras mostrar la contribución de la creación contemporánea a los cambios y evoluciones del futuro de nuestra comunidad.

Las obras que conforman esta intervención expositiva han sido realizadas entre 2011 y 2018, entre las que se encuentran cuatro objetos escultóricos denominados Artefactos, resultado de la combinación de elementos tecnológicos industriales con elementos orgánicos. Asimismo, la instalación se completa con un gran diagrama denominado Proyecto personal, que contextualiza las reflexiones y conexiones que articulan el proyecto, así como la intervención Revelar y Rebelar. Por último, se incluye la obra Nieve de la cima del Anboto, que se expone y se mostrará a lo largo de todo este tiempo en un congelador y que remite, de manera extrema, a la idea de la desocupación del espacio, tal y como la entendió Oteiza.

El título de la exposición se corresponde con el de un presunto documento secreto, fechado en 1979, relacionado con el grupo Bilderberg, en el que supuestamente se desarrollan diversas fórmulas de control social para lograr una economía predecible desde el dominio de los recursos naturales y laborales, señaló el artista. Marrodán se basa en este título para utilizarlo en un nexo contrario a su origen y situarlo en un escenario en el que se producen las investigaciones de la creación contemporánea.

“El proyecto tiene bastantes connotaciones que se relacionan con la obra de Jorge Oteiza y le da, asimismo, unas connotaciones contemporáneas a través del uso y la finalidad de lo que Oteiza entendía que debía tener el arte y la creación contemporánea”, explicó ayer Imanol Marrodán, durante la presentación de la instalación. La pieza central, Proyecto personal, resume todos los años en los que el artista ha trabajado en la creación contemporánea y muestra algunas conclusiones a las que ha llegado, “algunas certezas y algunas incógnitas que mueven” su trabajo. Revelar y Rebelar, por su parte, responde a esa lectura “y reflexión sobre qué es el arte”. “El arte tiene como función revelar, mostrar, pero también mover y ser motor”, añadió el artista.

Un elemento importante en esta intervención es el entorno en el que se encuentra, que da un sentido nuevo a las piezas de Marrodán. “Las piezas, enmarcadas en este paisaje, representan que el arte es nuestro punto de partida, y necesariamente nuestra vuelta;si no queremos destruir el planeta y exterminarnos como individuos, tendremos que volver a las raíces de donde venimos, es decir, a la naturaleza”, subrayó. En este sentido, la pieza Nieve de la cima del Anboto muestra la actitud que tiene el ser humano hacia la naturaleza interrumpiendo su ciclo natural. “Para mantener esta nieve empleamos recursos energéticos que no son sostenibles para parar este proceso natural”, explicó”.