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El 38% de las enfermedades pulmonares las origina el tabaco, siendo causa del 82% de los cánceres

La mitad de los fumadores morirán por una causa relacionada con el tabaco

La gran mayoría de los fumadores dejan el tabaco sin ayuda, reduciendo sus posibilidades de éxito

Leticia de las Heras/Efe - Javier Bergasa - Viernes, 1 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Un fumador consumiendo un cigarrillo.

Un fumador consumiendo un cigarrillo. (Archivo)

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Un fumador consumiendo un cigarrillo.

“Si se deja de fumar solo la posibilidad de éxito es del 5%, pero en el centro de salud es del 30%” “Hacer un seguimiento es fundamental para asegurar la adherencia al tratamiento”

Pamplona- El consumo de tabaco es el causante del 38% de las enfermedades pulmonares, una tasa que se incrementa hasta el 82% en el caso de los cánceres de pulmón. Según indicó el Gobierno de Navarra, los cigarrillos y el humo que desprenden, que afecta también a los fumadores pasivos, son la primera causa de muerte evitable. De hecho, se estima que la mitad de los fumadores morirán por una causa relacionada con el tabaco, una circunstancia que en Navarra afectaría a unas 50.000 personas.

Desde el departamento de salud advirtieron que el tabaco es la causa de más de 25 enfermedades, entre las que se encuentran diferentes cánceres, enfermedades vasculares y respiratorias, entre otros. La Encuesta de Condiciones de Vida de Navarra concluye que el 19,4% de la población mayor de 15 años fuma a diario, un dato relativamente positivo, ya que es la primera vez desde que se tiene registro que la prevalencia de fumadores se sitúa por debajo del 20%.

Mayores y tabacoEl 12% de los mayores de 65 años son fumadores y uno de cada cinco fallece por causas relacionadas con el tabaco, informó en un comunicado Sanitas. “Fumar incrementa el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica, ictus, enfermedad vascular periférica y claudicación intermitente, lo que supone un mayor riesgo en las personas de edad avanzada”, explicó el director asistencial de Sanitas Mayores, David Curto. Los estudios clínicos concluyen que quien deja de fumar antes de los 50 años disminuye el riesgo de morir por una enfermedad relacionada con el tabaco en un 50%, mientras que quien deja de fumar a los 65 años reduce ese riesgo en un 10%.

De hecho, esta sustancia nociva se asocia con al menos seis de las 14 principales causas de muerte en las personas de más de 60 años y supone un factor de complicación de al menos otras tres. “Una persona que ha fumado toda su vida debe recibir un especial apoyo para conseguir dejar de fumar, es importante hacer un seguimiento cercano”, añadió Curto.

En el caso de las personas mayores, hay que prestar mayor atención a las patologías que pueden verse alteradas. En este sentido, los sanitarios deben valorar la relación entre el riesgo y el beneficio en la utilización de sustitutos de nicotina en mayores que hayan sufrido recientemente algún infarto de miocardio, angina de pecho, arritmias cardiacas graves o accidentes cardiovasculares porque en cualquier intervención clínica siempre debe pesar el beneficio clínico y el impacto sobre la calidad de vida.

dejar de fumarTodos los especialistas destacan los beneficios que tiene el dejar de fumar para la salud, pero son conscientes de la dificultad que esto supone. Pese a esto, con voluntad se puede conseguir y desde la sanidad se ofrecen distintos programas y tratamientos para ayudar a superar esta adicción, especialmente complicada en los primeros días. El síndrome de abstinencia alcanza los mayores picos entre las 24 y las 36 horas desde que se fuma el último cigarrillo y se mantiene con alta intensidad durante unos siete o diez días. Después de este primer tramo, la ansiedad desciende poco a poco entre las siguientes dos y cuatro semanas.

La doctora Victoria Güeto, médico de Atención Primaria en el centro de salud de Mendillorri, aludió a que la mayoría de los fumadores que se disponen a dejar de fumar, entre un 85% y un 95%, lo hacen sin ningún tipo de ayuda. “Cuando uno deja la primera vez de fumar solo sus posibilidades de éxito son entre un 3% y un 5%, pero cuando acuden al centro de salud, con el apoyo psicológico y utilizándose fármacos, las posibilidades aumentan al 30%”, aseguró apuntando que, además, con estos tratamientos los pacientes sufren en menor medida el síndrome de abstinencia.

Esta tasa de éxito, explicó, depende de varios factores, siendo uno de los más influyentes la cantidad de tiempo que le dedique el profesional que realiza la terapia. “Está demostrado que cuando más tiempo dedique a estar con el paciente mayores son las posibilidades de éxito”, aseguró, reconociendo que en los centros de salud este es un favor que juega en su contra, ya que no disponen de tanto tiempo como en una unidad especializada en las que la tasa de éxito puede incluso llegar al 50%. A su favor juega su disponibilidad, pues abarcan a una población mucho más amplia. A esto se le unen otros factores como que el paciente se tome bien la medicación o que siga los consejos de los profesionales.

Según señala la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), las mujeres tienen menos dependencia física de la nicotina que los hombres, pero fracasan más a la hora de intentar dejar el tabaco con las terapias de apoyo. En concreto, esta entidad afirma que el 63,4 % de los hombres consigue dejar de fumar gracias a las terapias sustitutivas del tabaco frente al 59,4 % de las mujeres. Así mismo, un estudio revela que las mujeres tienen un menor grado de dependencia a la nicotina. Así mismo, se demuestra que la motivación para fumar es diferente por sexos, atendiendo ellas en mayor medida a la recompensa positiva que les produce el fumar mientras que ellos lo hacen en mayor medida para no sentirse mal.

Güeto apuntó que entre un 70% y un 80% de los fumadores quiere dejar de fumar, pero a la mayor parte de ellos les cuesta mucho dar el paso. Entre los motivos destacó el miedo a pasarlo mal por la ansiedad que saben que este proceso les va a producir y la creencia de que no van a ser capaces de conseguirlo. A esto se le suma otros factores como el temor a ganar peso, algo que, indicó, aparece en mayor medida entre las mujeres.

El papel de las enfermerasEn el tratamiento médico para dejar de fumar las enfermeras juegan un papel fundamental, ya que en la mayoría de centros de salud son ellas las encargadas de atender y acompañar a los pacientes en este proceso. Una de las enfermeras del centro de salud de la Txantrea, Laura García, destacó que “hacer un seguimiento a los pacientes es fundamental para asegurar la adherencia al tratamiento” y, por lo tanto, para que los pacientes consigan no recaer en el tabaco. En este sentido, comentó, la enfermería “es uno de los principales agentes de cambio que trabaja para la promoción de estilos de vida saludable”, un trabajo muy importante que, consideró, tiene su profesión de cara al futuro.

En Navarra los centros de salud ofrecen a todos los fumadores que quieran abandonar este hábito la posibilidad de recibir el apoyo de los profesionales sanitarios para conseguir la deshabituación. Una parte del tratamiento se distribuye en cinco sesiones individuales, centradas sobre todo en la terapia cognitivoconductual. “Se hace ver que el paciente tiene que cambiar determinadas conductas para conseguir la abstinencia”, explicó subrayando la importancia de que estén motivados y sean conscientes de que pueden conseguirlo. Además se realizan otras cinco sesiones grupales en las que, además de trabajar los aspectos de las sesiones individuales, se promociona el apoyo de los demás, haciendo ver que no están solos.

Además de esta motivación en las terapias, al enfermera consideró fundamental que este acompañamiento llegue también del entorno de la persona fumadora. “Es algo en lo que trabajamos mucho, en la importancia de que hagan partícipe a su entorno de la situación y el momento en el que están”, comentó.