Mirar con ojos jóvenes

Fermin J. Gorraiz Profesor de instituto - Domingo, 3 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Quizá con lo que voy a contaros no descubra nada a muchas personas, pero lo cuento por si todavía alguien no se ha dado cuenta de lo que en mi casa nos dimos cuenta hace poco.

Resulta que paseando el otro día nos acercamos a la plaza de toros y vimos que ya habían colocado el cartel de la Feria del Toro de este año. Al verlo quedé asombrado. No podía pensar que nadie se diera cuenta de lo que en ese momento me di cuenta.

Por si era una neura mía, al llegar a casa hice un pequeño experimento. Le sugerí a mi hija, que tiene catorce años, que buscara en internet el cartel de la Feria del Toro y que luego me dijera qué le parecía. A ella no le extrañó. Entre sus aficiones está el dibujo. Dibuja con todo tipo de instrumento y en cualquier superficie. Seguramente pensó que le pedía me hiciera una valoración estética del cartel.

Al rato le pregunté si lo había visto. Su respuesta fue: “la Manada”. Suficiente. No era una neura mía. Cualquiera con un poco de sensibilidad y sentido crítico puede hacer un comentario parecido.

Desde aquí os invito a mirar el cartel y pensar si somos una familia de neuras. Si no es eso lo que pensáis después de verlo preguntaros: ¿esa es la imagen que va anunciar la Feria del Toro este año? ¿Debería ser así?

El cartel va a ser imagen que circule por todo el mundo asociado a nuestra ciudad, a nuestra comunidad, para anunciar algo que para muchas personas es importante. Siete días de fiesta de lo vivido este año, ¿nadie va a hacer la misma asociación entre el cartel y lo ocurrido alrededor del llamado juicio a La Manada que mi hija y yo hemos hecho? Quizá estén a tiempo de recapacitar y pensar si merece la pena mantener el cartel. Otros carteles por menos han sido cuestionados.

Alguien pensará: ¡Vaya chavala! Claro que ¡de tal palo tal astilla! ¡Teniendo el padre que tiene!

Pues ¡qué bien! Doy gracias al cielo por regalarme un hija tan sensible y crítica