Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
beatriz gimeno politica y activista

“Hace falta una ciencia feminista que defienda la libre elección en todo lo relacionado con el cuerpo humano”

La responsable del área de Igualdad de Podemos en la Comunidad de Madrid relata las presiones a las que se ven sometidas las mujeres que deciden no dar el pecho

Cristina Jiménez Mikel Saiz - Domingo, 3 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Gimeno posa con su libro sobre lactancia durante su presentación en Pamplona.

Gimeno posa con su libro sobre lactancia durante su presentación en Pamplona. (MIKEL SAIZ)

Galería Noticia

Gimeno posa con su libro sobre lactancia durante su presentación en Pamplona.

pamplona- Cientos de mensajes de mujeres desmotivadas con su experiencia con la lactancia materna hicieron a Beatriz Gimeno Reinoso abordar esta cuestión desde sus vivencias personales y su visión feminista del asunto. Así, la activista se puso manos a la obra y tras cuatro años de lectura e investigación, presenta su obra Lactancia materna. Política e Identidad, un texto que reflexiona sobre la influencia e impacto que ejercen los grupos pro lactancia en las mujeres y en la sociedad.

Su libro nace de una experiencia traumática. ¿Es necesario llegar a ese punto para que las mujeres reivindiquen su capacidad de decisión?

-Todas las que hablamos o escribimos sobre lactancia partimos de nuestra experiencia. Es muy difícil hablar sobre ello si no lo vives, aunque los médicos lo hacen y en su mayoría son hombres. Somos nosotras las que sabemos lo que significa la lactancia y lo que implica, y las que a raíz de haber tenido una experiencia buena o mala hablamos de ello.

Apenas hay textos en castellano que aborden el tema de la lactancia materna. ¿Hay falta de interés o falta de información?

-Hay falta de información porque solo nos llega un tipo de información. Recibimos presión a favor de la lactancia y solo hay textos favorables a ella aunque existe toda una corriente del feminismo en Estados Unidos y en los países anglosajones que ya están cuestionando esta tendencia y que reivindican es que la libertad para elegir sea real.

La obra lleva como título ‘La lactancia materna. Política e identidad’. ¿Es este un tema político?

-Completamente. La manera de gestionar la lactancia dentro de un grupo humano o dentro de una sociedad determinada es una cuestión política. Además, esto se respalda por la cantidad de prácticas de lactancia y de crianza que hay en el mundo, que son muy variadas.

¿Es más feminista una mujer que decide no amamantar a su hijo?

-No. El feminismo no tiene que ver con la lactancia porque cualquier mujer en un momento dado, siendo feminista, puede sentirse presionada y ceder a esa presión social, como lo hacemos con otras muchas cuestiones, incluso sin darnos cuenta. Creo que se puede ser feminista dando de mamar o no haciéndolo. Lo que es feminista es estar a favor de la libertad de las mujeres y de su máximo bienestar.

La lactancia es una práctica arraigada en nuestra sociedad y en la mayor parte del mundo. ¿Estamos ante algo natural o ante una construcción social?

-Es una construcción. Históricamente, las mujeres siempre se han resistido a dar de mamar, a pesar de que los hombres han querido que lo hiciésemos. La lactancia no es una cuestión biológica. Estamos preparadas para dar de mamar pero no es algo obligatorio. También estamos preparadas para parir o para quedarnos embarazadas pero puedes no practicarlo nunca. Lo que es una construcción es, sobre todo, el estándar moral que se ha establecido en torno a la idea de que dar de mamar es mejor que no hacerlo.

El derecho a dar el pecho en público ha sido un asunto defendido por el movimiento feminista, especialmente en los últimos años. ¿Choca esto con las mujeres que no apoyan la lactancia materna?

-No. Evidentemente el dar el pecho en público es un derecho y sobre eso no hay nada que decir. Quien quiera dar de mamar en público debe hacerlo y por supuesto denunciar a aquel que pretende impedírselo.

¿Qué papel juega la pareja de la progenitora en esta cuestión?

-Su postura debe ser la de entenderla y apoyarla, decida ella hacer lo que decida. Igual que los médicos, la ciencia o las instituciones tienen que dar libertad. Con el libro yo me he encontrado muchos hombres que me cuestionan y me parece increíble.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de seis meses de lactancia materna. ¿Es necesario que la ciencia corrija este tipo de afirmaciones?

-Yo creo que hace falta una ciencia con perspectiva feminista que defienda la libre elección en todo lo relacionado con el cuerpo humano. Creo que es un asunto político y que en este caso la OMS se ha dejado influenciar por grupos pro lactancia muy conservadores. Las organizaciones médicas ya han dado muestra en otras cuestiones, como el tratamiento de la homosexualidad como enfermedad, de no ser inmunes a asuntos políticos.

Tanto en el libro como en su presentación, hace referencia a un discurso reaccionario entre las defensoras de la lactancia materna. ¿Qué significa esto?

-Se escuchan con frecuencia argumentos que sostienen que una madre que no da de mamar es peor que otra. Hay un fuerte componente reaccionario en las pautas que se dan sobre el cuidado de los hijos o sobre el papel de las mujeres, que busca devolver a las mujeres al hogar.