Editorial DE DIARIO DE NOTICIAS

UPN pierde su influencia en Madrid

El PP no ha sido el único derrotado por la moción de censura;sus consecuencias también afectan a la formación regionalista, que ya no podrá aprovechar su alianza con Rajoy para desgastar al Gobierno foral

Lunes, 4 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

la moción de censura que el viernes catapultó a Sánchez hasta Moncloa no ha tenido en el PP a su única víctima. También deja desubicados a Ciudadanos y, sobre todo, a UPN, que ha sido con diferencia la formación más sumisa al partido que todavía lidera Rajoy y la que menos ha alzado la voz ante los sucesivos episodios de corrupción que afectan a los por fin descabalgados del poder. De entrada, con su rechazo a la investidura de Sánchez, UPN pierde toda su influencia en Madrid. Es verdad que nunca ha sido excesiva, porque ha ejercido más de palmero que de hábil negociador, y porque jamás supo hacer valer sus votos como lo han hecho los partidos hegemónicos de Catalunya y la CAV. Sin embargo, ahora queda despojado del paraguas con el que Rajoy trató de taparle algunas de las muchas carencias que afloraron desde que la mayoría social de Navarra decidió hace tres años en las urnas que su lugar estaba en la oposición. Desnortado, Javier Esparza ha intentado este tiempo desgastar al Gobierno del cambio con periódicos viajes a la capital del España para sacarse algunas fotografías con Rajoy y algún ministro con el propósito de presentarse ante la sociedad como un conseguidor de mejoras para Navarra. Incluso ha pretendido hacernos creer que la reciente negociación de los Presupuestos del Estado llegaba acompañada de inversiones en la Comunidad Foral por valor de 2.600 millones. En realidad solo se trataba de una declaración de intenciones, fiada a muchos años vista, que en poco más de una semana ha quedado en papel mojado, toda vez que el PP ya no gobierna. Por el contrario, su supuesta influencia en Madrid ha sido utilizada para perjudicar irresponsablemente los intereses generales de Navarra. Así lo denunció el pasado martes el portavoz en el Congreso del PNV, Aitor Esteban, quien aseguró que UPN “torpedeó continuamente” las conversaciones para la renovación del Convenio Económico. Otra tarea más que UPN debió acometer antes de que terminara 2014, pero que dejó pendiente para este Gobierno. Y lo que es peor, cuando supo que el consejero Aranburu iba a alcanzar un extraordinario acuerdo para la Comunidad Foral, gracias a una impecable labor técnica, poco menos que UPN trató de ser partícipe del éxito. Para la tranquilidad de los navarros y navarras, cabe esperar que a partir de ahora, la relación entre Navarra y el Estado será entre sus respectivos gobiernos.

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