fundación Gizakia Herritar cumple 10 años

Paris 365 atendió a 1.247 personas en 2017 y abre nuevos recursos al Casco Antiguo

El proyecto Garabato cuenta con una escuela de padres y madres también para los vecinos y vecinas
El comedor y la despensa siguen siendo sus puntos distintivos

Laura Garde / Iban Aguinaga - Lunes, 4 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Graciela González, Myriam Gómez, Patxi Lasa y José Luis Carreras.

Graciela González, Myriam Gómez, Patxi Lasa y José Luis Carreras. (Iban Aguinaga)

Galería Noticia

Graciela González, Myriam Gómez, Patxi Lasa y José Luis Carreras.

“Encontramos una situación de emergencia que no tenía respuesta institucional” - “En la fundación intentamos que no se cronifiquen las situaciones de vulnerabilidad”

pamplona- Dar una respuesta ciudadana a una necesidad tan básica como es la alimentación. Con este objetivo nació en Pamplona, en diciembre de 2008, la Fundación Gizakia Herritar, promotora de Paris 365. En su fundación estaba Patxi Lasa, ahora presidente de la entidad, definida como “independiente, transversal y aconfesional”: “Encontramos una situación de emergencia social que no tenía respuesta institucional. Era muy visible que había muchas personas que tenían muchas dificultades para acceder a la alimentación, y a la vez estábamos convencidos de que todos somos responsables de mejorar nuestro bienestar”. Así, mediante la defensa del activismo ciudadano se pusieron manos a la obra para intentar cambiar el modelo social que la crisis estaba dejando. “Queríamos trabajar por la defensa de los derechos humanos y la justicia social, y en la sociedad había un hueco para una entidad con nuestras características”, explica Lasa. Después de casi diez años, Gizakia Herritar y Paris 365 han demostrado su capacidad de adaptación a los cambios, y pese a que el Comedor Solidario sigue siendo su plato fuerte y distintivo, apuestan ahora por otros proyectos, como la Comunidad de Aprendizaje Garabato, puesta en marcha en noviembre y abierta a vecinos y vecinas del Casco Antiguo.

De las 1.247 personas a las que atendieron en 2017, un 49,3% hicieron uso de los recursos de alimentación -el comedor, la Despensa Solidaria y la Sopa Caliente-. Desde que se abrió hasta el 31 de diciembre del año pasado, el comedor ha dado 241.735 comidas y cenas. “Proporcionamos tres comidas diarias a las personas que están en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, se caracteriza por ser un espacio donde el bienestar de los usuarios se convierte en lo más importante y donde intentamos crear un mundo de relaciones entre gentes muy diversas para que se complementen y empiecen a ser miembros de verdad de la comunidad. En las relaciones está la base de todo”, esclarece Graciela González, responsable de Proyectos. El número de usuarios de este recurso ha disminuido;sin embargo, ha aumentado en el de la despensa. “Buscamos evitar el asistencialismo crítico y que se cronifiquen las situaciones de vulnerabilidad. Por eso, algunos de los favorecidos por el comedor, sobre todo las familias, han pasado a hacer uso de la despensa”, continúa. En ella, se da un paso hacia la autonomía. Intentan que sean los usuarios, una vez a la semana, quienes recojan los alimentos y planifiquen sus menús racionalizándolos: “El año pasado, al comedor acudían 27 familias, y por la rutina y el tipo de actividad no es el mejor lugar para poder recuperar una pautas autónomas”. 402 personas (el 57,7%, menores) asistieron el año pasado, cuando se repartieron 2.793 cestas básicas. Por último, entre noviembre y abril, llevaron a cabo la campaña de Sopa Caliente. Durante la campaña de frío, recorrieron las calles de Pamplona para repartir sopa y sacos de dormir a quienes dormían en ellas: “Es una ciudad dura en invierno. Esta es una manera de ver cómo están y si necesitan asistencia sanitaria”, termina González.

Myriam Gómez, gerente, y José Luis Carreras, pensionista, extrabajador, usuario y voluntario de París 365, no pueden pasar por alto -de acuerdo con Lasa y González- el proyecto de viviendas Paris Etxea 365. A través de él tienen a 45 personas alojadas en 16 habitaciones alquiladas por ellos, 12 individuales y 4 dobles. “Para poder iniciar un proceso de recuperación, lo primero es tener una vivienda donde poder empadronarse. Si no, no recibirían ni siquiera la renta básica”. Esta iniciativa nació hace seis años, cuando los integrantes de la fundación percibieron que los usuarios del Comedor Solidario se quedaban sin “viviendas dignas”. Sin pensarlo, alquilaron varias viviendas, las arreglaron y las amueblaron con traperos de Emaús: “Las subarrendábamos a un precio muy bajo que algunos ni podían pagarlo. Ahora tenemos acuerdos con otros organismos”, comentan. Desde el momento en el que un usuario entra en una habitación recibe asistencia de voluntariado: “Lo enfocamos como una acompañamiento hacia la salida de esta situación hacia una vivienda y una vida mejor. Entre otras cosas, aconsejan y guían a los usuarios en las gestiones”.

para todos y todasEn su propósito de “ir más allá”, París 365 ha abierto dos de sus nuevos proyectos al Casco Viejo, donde están ubicados su oficina de voluntariado (calle Mayor, 75), su tienda (calle Mayor, 57) y su Comedor Solidario (calle San Lorenzo, 31).

En noviembre de 2017 pusieron en marcha la maquinaria para materializar una idea que “viene de lejos” y dieron a conocer la Comunidad de Aprendizaje Garabato. Para ellos, cualquier saber es importante y la riqueza del conocimiento radica en aprender todos y todas de todos y todas. Una ludoteca, apoyo escolar y una escuela de parentalidad positiva son las tres patas de su plan. “Todo el barrio puede venir. Lo que vale de la escuela de padres y madres es que ellos comparten su experiencia junto a profesionales y técnicos”, dicen González y Gómez. París 365 ha convertido Garabato en un recurso de emergencia desde una visión de prevención comunitaria: “Con un matiz de diversidad y multiculturalidad y favoreciendo las interrelaciones tratamos de acercar los procesos educativos formales e informales”. Forma parte de la red Saretuz de infancia y adolescencia del Casco Viejo.

El complemento a todo ello es el Txoko. Compartiendo espacio pero no horarios con el comedor, pretende ser el lugar que crea los mayores vínculos: “Hay biblioteca, peluquería y sala de ordenadores. También se venden entradas para eventos culturales y hacemos también actividades formativas”. Los responsables de Paris 365 ponen el foco ahora en reforzarlo. “La integración es uno de nuestros valores en todas las actividades, pero en esta más. Abierto a la comunidad, al igual que la escuela de padres y madres, se convierte en otro espacio de relaciones en todos los sentidos;y con una peculiaridad, la mayor toma de decisiones de los usuarios en él”, apostillan Myriam, Graciela, José Luis y Patxi.

Cambios y futuro

Proyectos más inclusivos

La dirección y el patronato de Paris 365 ha cambiado. Myriam Gómez, quien ya había colaborado con algún proyecto, y Graciela Arza, han adoptado ahora los roles de gerente y responsable de Proyectos y Justificaciones, respectivamente. Por otro lado, el patronato está compuesto por diversos expertos en el ámbito del trabajo social;voluntarios que han tratado directamente con los usuarios;y los propios usuarios, entre los que está Carreras. “Es un lujo que nos hayan abierto esta puerta para poder colaborar de otra manera, desde nuestra propia experiencia”, afirma. “Con esto buscamos una mayor pluralidad y transversalidad, ampliando miradas y opiniones”, agrega Lasa. La meta del patronato es contar para mitades de junio con un diagnóstico externo, el Plan Estratégico 2018-2021. A partir de él, pondrán en marcha la maquinaria de sus nuevos proyectos, que serán más inclusivos, participativos e integrados en la comunidad, evitando el “sostenimiento de guetos”;más igualitarios y éticos;y más innovadores.