El Maeztu dice adiós hasta 2019

El museo gustavo de maeztu de estella-lizarra interrumpe temporalmente su actividad pública para iniciar las obras del esperado ascensor

Un reportaje de Julen Azcona - Martes, 5 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Actuación en el museo, el pasado domingo, de la escuela de danza Andrés Beraza.

Actuación en el museo, el pasado domingo, de la escuela de danza Andrés Beraza. (Foto: D.N.)

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Actuación en el museo, el pasado domingo, de la escuela de danza Andrés Beraza.

Las puertas del Museo Gustavo de Maeztu de Estella-Lizarra permanecen cerradas al público desde ayer. El inicio inminente de las obras para la colocación de un ascensor, que permitirá una accesibilidad universal a las distintas plantas del emblemático edificio, provoca que la actividad expositiva de la pinacoteca se interrumpa durante siete meses hasta la culminación de la reforma, prevista para fin de año.

Las obras comenzarán el 18 de junio. Hasta entonces, un equipo formado por el personal del museo y dos empresas especializadas, provenientes de Bilbao y Pamplona, se encargarán de la protección de las más de 600 piezas que hay en su interior, consideradas bien de interés cultural.

Gran parte de los cuadros de la planta noble -que acoge los óleos sobre lienzo más representativos del pintor alavés- se trasladarán y se tratarán mediante un encapsulamiento al vacío. Las que se queden en la sala incorporarán protecciones “potentes” contra la vibración, el polvo y “todo tipo de agresiones”, según detalló Camino Paredes, directora del Maeztu.

Cerrado, pero activo Mientras tanto, la labor en el museo continúa. Así lo asevera su directora, cuya oficina seguirá abierta, ofreciendo atención a investigadores, becarios y a todo aquel interesado en acceder a la biblioteca. “El trabajo es el mismo”, explica Paredes. “Durante el tiempo que estén los albañiles, nosotros estaremos también, realizando la misma tarea de vigilancia que llevamos a cabo cuando estamos abiertos al público”.

La directora añade que ella continuará con el trabajo administrativo, de catalogación de libros y de inventario. “Además, tanto yo como el personal auxiliar seguimos un protocolo muy exhaustivo y exigente de limpieza, protección y mantenimiento diario de las obras, además de la conservación y la seguridad”.

En cuanto a las exposiciones temporales que ofrece el museo, Paredes ya se encuentra preparando el programa para el año que viene. “Suelo trabajar con mucha antelación;para mí el trabajo sigue con normalidad”, afirma.

Lo que sí pende de un hilo son los talleres infantiles y las charlas sobre arte e historia. “Si, por motivos de seguridad, no nos dejan organizar algo a partir de septiembre, retomaremos la dinámica habitual en enero del año que viene”.

El ascensorMejorar la accesibilidad a la pinacoteca es una exigencia que viene de muchos años atrás, pero que ha tardado en materializarse. La dificultad del proyecto radica en la propia singularidad del edificio -se trata del antiguo Palacio de los Reyes de Navarra, considerado bien de interés cultural y la mejor muestra del Románico Civil en la Comunidad foral-, que por su edificación medieval, llena de accesos y escaleras independientes en cada nivel, imposibilita la colocación de un ascensor en su interior.

José Luis Franchez, arquitecto de Patrimonio Arquitectónico de la institución pública Príncipe de Viana, destaca además que cuando en 1991 se adecuó el palacio como museo, no se pensó en un ascensor “porque la normativa y la sensibilidad hacia la accesibilidad eran diferentes”.

El año pasado se hizo un levantamiento de planos, algo imprescindible para resolver el proyecto. “Hasta ahora no existían planos completos del edificio. En otoño de 2017, una vez conocimos con exactitud la geometría, alturas y dimensiones del espacio, pudimos empezar a estudiarlo de manera seria y continuada”, asegura Franchez. La redacción del proyecto acabó en febrero y encontró una solución en el patio. “El ascensor estará fuera del edificio pero integrado en el museo”, concluye el arquitecto.

La última actividad pública del Gustavo de Maeztu tuvo lugar el pasado domingo, 3 de junio. Danza, arte pictórico y cine se dieron de la mano para despedir al museo hasta 2019, en una actuación de la escuela de danza Andrés Beraza.

Quince bailarinas de su última promoción actuaron ante un público entregado y, además, se proyectó un cortometraje artístico sobre el homenaje de la escuela al pintor alavés, realizado por Javier Arizaleta y Aritz Roldán en la pinacoteca para celebrar su 25º aniversario.