‘La Prueba’ Farsa teatral Inextremis

Emi Ecay y Carmelo Gómez dirigirán el segundo montaje de la compañía navarra Inextremis. Un texto de Lukas Bärfuss que va más allá de lo que habitualmente queremos enmascarar. Un clásico contemporáneo.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar. Fotografía Iban Aguinaga - Miércoles, 6 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Emi Ecay y Carmelo Gómez (señalando), el día de la primera lectura con el grupo.

Emi Ecay y Carmelo Gómez (señalando), el día de la primera lectura con el grupo.

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Emi Ecay y Carmelo Gómez (señalando), el día de la primera lectura con el grupo.

peter Korach busca la felicidad en la intimidad con su mujer y su hijo. Él no es ambicioso como su padre, un político inmerso en una lucha electoral. De pronto aparecen las dudas, una prueba de paternidad provoca temblores en los cimientos de su dulce vida familiar. La certeza de la prueba, que en realidad debería consolar, es el comienzo del fin. Nada vale ya para él;ni el amor ni la confianza ni la familia ni la amistad... Y surgen las preguntas: “¿Cómo vivir siendo protagonista de una mentira? ¿Es ignorar la verdad? ¿Qué define la familia cuando esta no se apoya más que en la fina capa de hielo de la seguridad fáctica? Es el argumento de La Prueba, texto que la compañía navarra Inextremis ha elegido para su segundo montaje, que se estrenará en octubre con dirección de Emi Ecay y Carmelo Gómez, convencidos de que, en medio de la crisis de programaciones, circuitos y redes teatrales, “hay que buscar espacios donde hacer un teatro que tenga sentido”.

Drama y comedia, farsa en definitiva, se mezclan en esta obra en la que el suizo Lukas Bärfuss reflexiona de manera “contundente” y mordaz sobre la política, la vida moderna, la fidelidad, el poder o las relaciones familiares a través de unos personajes desmesurados, maníacos, que viven en un mundo lujoso, pero carcomido por la falta de ética y de moral. Hombres y mujeres que mueven los hilos de la política y de la vida. La prueba es la verdad que cae como un hacha, arrasando con todo.

Después de contar con José Padilla para su primer espectáculo, Medida por Medida, de Shakespeare, con el que obtuvieron el Premio Gayarre 2017, Inextremis sigue en su línea de abordar propuestas estimulantes y de trabajar con profesionales con los que comparten visión y pasión por la escena. Por eso se pusieron en contacto con Emi Ecay, que fue profesora de varios de ellos en la Escuela Navarra de Teatro, y con Carmelo Gómez, más que conocido actor con el que han coincidido en diversos cursos. Y ellos no solo aceptaron, sino que les respondieron con una sugerencia en forma de texto: La Prueba. “Me lo había pasado hace algún tiempo la directora Aitana Galán, pero no la llegué a hacer porque no hay productor que la quiera”, cuenta Gómez, que sigue: “Se la he mandado a varios productores y algunos ni siquiera me han contestado si la habían leído”. Y es que, este tipo de obras “echa para atrás a la gente que quiere hacer gira, dinerito”, agrega el intérprete. En ese sentido, a ambos les resulta emocionante el talante mostrado por el grupo navarro. “Leyeron el texto y ni dudaron, dijeron que sí y no hubo manera de pensar en otra cosa”, afirma Ecay, que al principio creyó que quizá era más conveniente otro título porque este es “muy heavy”, pero “ellos nos animaron muchísimo. Me han gustado mucho las ganas y la valentía que le han echado;esto parte de un impulso amoroso hacia el teatro, tanto de Bärfuss escribiendo el texto y reventando la realidad, como nosotros proponiendo y dirigiendo y el grupo recogiendo el guante”, añade la directora, que menciona también a Esmeralda Díaz, escenógrafa de renombre acostumbrada a espectáculos de gran formato que “ha decidido implicarse en este proyecto pequeño” y con la que “vamos a proponer un espacio que permita llevar la función a muchos lugares diferentes. Puede tener un recorrido inesperado;es una idea decidida, nace con fuerzas, con empatía y, aunque tengamos que inventarnos nuevos caminos, tiene sentido y eso es lo importante”, agrega esta profesional navarra.

un rey y un bufón Ecay y Gómez tuvieron ocasión de conocer al autor hace unos años en Madrid. “Y nos gustó muchísimo;es un gran conocedor del lenguaje teatral, de la tragedia a la comedia y sigue mirando la vida con curiosidad y un gran sentido del humor”, dice la primera. Y Gómez añade: “Y una cosa que no me esperaba, ya que su forma de escribir es tan dura, es que fuera tan amable y empático;cuando te mira, te traspasa”. Algunas de sus propuestas más conocidas son Las neurosis sexuales de nuestros padres o Petróleo.

En su caso, La Prueba es una historia que “revela y desenmascara una realidad que no es bonita”. La de un tipo ambicioso que “construye las relaciones a partir de la mentira”. La mentira, precisamente, está todo el tiempo en escena, al igual que las maquinaciones, la envidia... “Esta es una obra totalmente contemporánea con mucho sabor a clásico;aquí nos encontramos a algo muy parecido a una corte con un gran rey que tiene un imperio en declive por su forma de gobernar, solo que no quiere reconocerlo y obstruye a todo el mundo que se opone a sus errores”, señala el actor, que cita, asimismo, a “los lacayos que siguen sus órdenes a pesar de que saben que van hacia el abismo”. En medio, un bufón se dedica a poner un espejo a quienes así se comportan, “aunque les da igual porque le consideran un simple payaso”. En ese sentido, “se nota que Bärfuss conoce bien a Shakespeare” porque aquí encontramos claramente un Otelo, un Yago, una Desdémona...

Queda claro, pues, que no se trata de una obra cómoda y que removerá al espectador en su butaca. “El autor va a saco y hace preguntas que pretenden desvelar qué sucede en los pasillos, por debajo, por encima, qué es lo que realmente mueve los hilos y que tanto desconocemos, ya que solo sufrimos los resultados”. Y lo hace a través de la risa, de la farsa, “que es un elemento muy catártico que desmantela y une mucho. La farsa es apretar mucho las situaciones, ir más allá, y eso nos lleva a lugares muy hilarantes. Es importante reírnos de nuestra propia estupidez”, coinciden ambos.

Hace unas semanas directores y actores compartieron la primera lectura de la obra y en verano intensificarán el trabajo. Estos procesos siempre son “placenteros”. Cuando empiezas a compartir ideas, ideales, imaginación... es un momento muy estimulante;te reengancha con los impulsos vitales. Ahora estamos en la línea de búsqueda de los ingredientes para que todo funcione”, comenta Ecay, muy contenta por poder trabajar en Navarra, “un lugar con tantas posibilidades”.