Imponer la ignorancia

Beñi Agirre Euskara irakaslea - Miércoles, 6 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Miles de personas, algunas navarras con su bandera y otras españolas con la suya, se manifestaron en Pamplona contra el actual Gobierno de Navarra y sus políticas favorables a la promoción del uso del euskara. Nada que objetar por parte de quien estando en contra de la ley Mordaza reconoce a sus promotores lo que ellos niegan para los demás.

Dicen que el actual Gobierno les va a obligar, a imponer, el conocimiento del euskara para trabajar, para vivir, en Navarra. Pues no. Nadie va a obligar a nadie a que utilice el euskara. Sería deseable, también, que nadie obligase a nadie a utilizar el castellano en la Alta Navarra. Nadie debería de tener el privilegio de forzar a otro a la utilización de determinado idioma por desconocimiento de la lengua propia del país. No existe el derecho a la ignorancia.

Bai, zuek ere ulertu beharko zeniokete zuen herrikideei euskaraz egiten dizuetenean. No existe el “derecho a no saber euskara”. Sí existe el derecho a saber y a utilizarlo. Eso es lo que las administraciones de cualquier democracia hacen cuando desarrollan políticas de “discriminación positiva” a favor de los más discriminados. Por ejemplo, cuando para subir los sueldos se discrimina en positivo el sueldo mínimo interprofesional a los que menos ganan.