El sitio de mi recreo

Histeria contra complicidades

Por Víctor Goñi - Miércoles, 6 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el PP propala el teorema de la confiscación, la denuncia de la toma alevosa de la Moncloa por el PSOE en comandita con los troceadores de España, como en 2004 en alianza con el terrorismo, fuera yihadista, etarra o los dos al alimón. La genética determina la ferocidad del PP al retornar a la oposición, acrecentada por la imperiosa necesidad de recurrir a la dialéctica virulenta contra el enemigo exterior como adhesivo para acometer la sucesión ordenada de Rajoy. La histeria como estrategia en trinchera compartida con Ciudadanos, el nacionalpopulismo del demagogo Rivera a lomos del victimismo impostado como autoproclamado blanco a derribar por la entente imaginaria del resto de siglas. Y frente a los cañones también mediáticos de la derecha de dos cabezas, el redivivo mesías de la España social e integradora. Este Sánchez forjado en la adversidad, fraguado entre las balas ajenas y propias, cuyos siete primeros meses de presidente los dedicará mayormente a la política simbólica dado el corsé presupuestario hasta las Cuentas de 2019, las únicas que llevarán su sello porque no agotará el mandato hasta 2020. Revertir la creciente brecha de desigualdad para empezar económica, potenciar los servicios esenciales para el bienestar ciudadano, recobrar las libertades públicas y desempolvar el diálogo territorial, con la urgente distensión en Catalunya, resultan objetivos perentorios. Unas prioridades a materializar por un Gabinete cualificado y de impronta pactista ante la fragilidad del PSOE en el Congreso, centrado así en iniciativas con alto grado de consenso y a las que en justa correspondencia se les debería dispensar pragmática comprensión por quienes votaron a Sánchez aun con una pinza en la napia, más porque las derechas controlan los órganos rectores de las Cortes. Nótese que se trata de la última oportunidad de las izquierdas pluralistas para corregir el deslizamiento del electorado a la diestra patriotera. Así que la ejemplaridad y la coherencia del Ejecutivo se antojan tan básicas como tejer complicidades que reactivar cuando la aritmética postelectoral no soporte gobiernos monocolores. Qué es la política, sino negociación de logros comunes y de renuncias de parte entre diferentes unidos por el bien superior del interés general.