Un fenómeno transversal

Por Tomás de la Ossa - Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Màxim Huerta ha tenido que aclarar, nada más prometer como ministro de Cultura y Deporte, que no tiene nada contra este último, salvo que no le gusta practicarlo, para zanjar cierta polémica que se había liado con algunos de sus viejos tuits. Polémica que nos parece bastante tonta, porque la clave de la política deportiva está siempre en quién es secretario de Estado, que implica presidir el Consejo Superior de Deportes y gestionar un presupuesto anual de unos 200 millones (cifra ridícula frente a los cerca de 30.000 que aporta el deporte a la riqueza nacional). Y, de telón de fondo, el hecho de que los gobiernos -nacionales o regionales- no saben bien dónde ubicar el deporte, porque tiene que ver con salud, educación, juventud, grandes instalaciones, espectáculos y hasta seguridad ciudadana. Gestionar bien toda esa transversalidad es mucho más importante que el ejercicio físico que haga o no haga el señor ministro.

Últimas Noticias Multimedia