Al alumnado del colegio Ezkaba: fuga del fuerte de San Cristóbal

Mikel Otazu Iracheta - Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Fui profesor de vuestro colegio. El pasado miércoles me emocioné cuando escuché por los medios de comunicación que vosotros y vosotras, del colegio Ezkaba de Ansoáin, fuisteis testigos de la exhumación de dos presos del fuerte que se fugaron y que fueron asesinados en el término del pueblo de Leránoz. Con las explicaciones de Paco Echeverría habréis recibido una lección que no se os va a olvidar nunca.

Hace treinta años, la generación de vuestros padres y madres, cuando tenían algún año más que vosotros fueron testigos privilegiados de conocer a personas presas como ellos que también se escaparon del fuerte, pero no los asesinaron sino que, como dice el Himno de la fuga, “hacia el fuerte volvieron a subir”.

Sí, en vuestro colegio se inició la organización del 50 Aniversario de la fuga de San Cristóbal. El 22 de mayo de 1988. Sabréis que se puso un monolito en recuerdo de aquella gesta que hicieron los presos el 22 de mayo de 1938.

A vuestro colegio acudieron cerca de treinta supervivientes de la fuga. Por vuestras aulas pasaron presos que sobrevivieron como Jacinto Ochoa, Leopoldo Cámara, Ángel Arbulo,El Chaval (preso con 16 años). Allí contaron a vuestros padres y madres las condiciones de vida del penal, cómo se preparó la fuga, cómo los detuvieron...

Ese 22 de mayo de 1988 el grupo de danzas Eguzki Eder bailó a los supervivientes en la comida que les preparamos en vuestro colegio.

No podemos olvidarnos de la asociación de vecinos y vecinas de vuestro pueblo, así como al concejo, que junto a la coordinadora cultural, al Concejo de Berriozar y al Ayuntamiento de la antigua Cendea de Ansoáin, hicimos posible aquel homenaje.

Deciros también que vuestros abuelos y abuelas abrieron las puertas de sus casas para que esos supervivientes de la fuga que vinieron hace treinta años pudieran dormir entre nuestras familias.

En 1988 sembramos en Ansoáin una semilla que, a pesar de que ya tenía 50 años de olvido, germinó, creció, y poco a poco fue floreciendo hasta convertirse en ese gran 80 aniversario que celebramos el domingo 20 de mayo en las puertas del fuerte.