a la contra

Unos veletas de cuidado

Jorge Nagore - Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 09:01h

Cuando llegó aquí hará un año, el director deportivo de Osasuna, Braulio, comentó en sus primeras palabras que venía a Pamplona perdiendo dinero. En su momento, ya dije que entrar así en un sitio es, como mínimo, una fantasmada, aunque sea verdad. Si vas a un sitio, vas, y no le presentas a la afición que pierdes o ganas económicamente. Es un poco "me quedo contigo pero que sepas que tengo mil aspirantes ". Vete a casa, majo. Ayer, tras pulirse a su apuesta como entrenador, comentó que "el principal problema ha sido la expectativa desmesurada", al tiempo que el presidente, Sabalza, comentaba que "para mí el objetivo era mantenernos dignamente", cuando hace dos días dijo que el "objetivo eran los ocho primeros" y en verano que éramos "el equipo a batir". Bien, lo de Sabalza parece un claro ejemplo de memoria de pez, de tener más cara que espalda o de tratarnos por bobos o todo junto, mientras que lo de "desmesurada" de Braulio es directamente querer engañar a una afición que se limitó a oír lo que dijeron sus mandatarios, a ver el presupuesto que se tenía y el gasto en plantilla, a comprobar los fichajes y a, lógicamente, traducir lo visto y oído. Ser aficionado de Osasuna y ser idiota no es sinónimo, algo que parece que han olvidado Sabalza y su Junta, Fran Canal el artista en la sombra de todo esto, Braulio y el que asó la manteca. Osasuna apostó por subir, el dinero que se manejó y los fichajes que se hicieron iban encaminados a eso, no ha salido, el entrenador no ha conectado con la afición -no ha conectado con el fútbol, no con la afición. Igual es un magnífico entrenador, pero el deporte es así- y son cosas que pueden pasar y pasan. Lo que es inadmisible es que sigamos oyendo mensajes equívocos constantemente, balones fuera permanentes y chuleo emocional a la afición del 16º club histórico de la Primera División. Un poco de respeto estaría bien.