Navarra se adelanta un año a Europa y obliga a separar la basura orgánica en 2022

En dos años las mancomunidades tienen que capturar el 50%
El uso de agua embotellada de un sólo uso no se podrá vender en edificios públicos salvo sanitarios

Ana Ibarra | Unai Beroiz - Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Compostaje comunitario en el barrio de San Jorge.

Compostaje comunitario en el barrio de San Jorge.

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Compostaje comunitario en el barrio de San Jorge.

pamplona- Navarra se adelanta un año a Europa en el cumplimiento de las directivas que obligarán a partir de enero de 2023 a recoger de manera selectiva la materia orgánica de la basura. La Ley Foral de Residuos establece que para enero de 2022 toda la ciudadanía deberá separar la fracción de biorresiduo del resto de materiales para lo cual las mancomunidades tienen que activar los sistemas que consideren necesarios para avanzar en los objetivos que se marcan para su “captura”: un 50% para el 2020 y un 70% para el 2027 se destinará a compostaje o biometanización. El contenido máximo de impropios de la fracción orgánica recogida selectivamente no deberá superar el 20% en peso en 2020, el 15% en 2022 y el 10% en 2027.

El quinto contenedor con llave (la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona), el puerta a puerta (Sakana), contenedores específicos sin llave (como Montejurra) o el autocompostaje (Malerreka, Bortziriak, Montejurra...) a través de compostaje doméstico o comunitario son los modelos por los que han optado las diferentes mancomunidades para reciclar la materia orgánica, sistemas que seguirán decidiendo internamente en función de las características de cada población. El Pleno del Parlamento de Navarra aprobó ayer, con los votos a favor de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos-Ahal Dugu e I-E y los votos en contra de UPN, PSN y PPN, la Ley Foral de Residuos y su Fiscalidad.

En el Plan de Residuos 2017-2027 se recoge ya un Programa de Prevención específico con el fin de invertir la pirámide de jerarquía de residuos y lograr que prime la prevención sobre la eliminación. En línea con esta directriz, el proyecto de Ley dedica el Título IV a detallar las medidas de prevención y gestión que se pondrán en marcha: la Oficina de Prevención de Residuos e impulso de la economía circular, la compra pública verde, la recogida selectiva de la materia orgánica de residuos domésticos y comerciales, y la preparación para la reutilización y el reciclado. Además, regula la utilización de bolsas de plástico y la venta de vajilla de un solo uso, establece medidas de prevención de envases y pautas en otros sistemas de gestión y en eventos públicos, así como la realización de campañas de sensibilización, acompañamiento e información. En concreto, el objetivo del plan es reducir para el 2027 en un 12% la cantidad de basura doméstica en todas sus fracciones. La norma aspira a que el 1 de enero de 2027 la cantidad de residuos domésticos y comerciales vertidos no supere el 25%, y que a final de ese año la proporción de deshechos preparados para la reutilización y el reciclado alcance en conjunto no menos del 75% en peso.

agua del grifo Las Administraciones Públicas, en el ámbito favorecerán y fomentarán la prevención de envases y el uso de envases reutilizables. Para ello, promoverán la instalación de fuentes de agua potable en los espacios públicos o el uso de agua en envases reutilizables. Con carácter general, en los edificios e instalaciones de las administraciones públicas no se pondrá a la venta agua en botellas de un solo uso (embotellada) excepto en los centros sanitarios y hospitalarios. En edificios públicos se instalarán y mantendrán operativa una fuente de agua potable, de acceso gratuito. Alternativamente podrán comercializar agua en botellas reutilizables. En los establecimientos de hostelería y restauraciónse ofrecerá siempre a los clientes la posibilidad de un recipiente con agua del grifo y los vasos para su consumo, de forma gratuita y complementará a la oferta del propio establecimiento.

En hostelería, para el año 2028 la cuota de aprovechamiento de envases deberá alcanzar al 40% de las aguas, al 80% de las cervezas y al 70% de bebidas refrescantes. El porcentaje se reduce al 15% para los embotellados empleados en canales de consumo diferentes del Horeca (acrónimo de Hoteles, Restaurantes y Cafés), un canal que reutiliza los envases de refrescos, cervezas, etcétera, y no usa el punto verde.

indemnizaciónEn otro orden de cosas, se proyecta indemnizar a los municipios que dispongan o vayan a disponer de infraestructuras o instalaciones de gestión de residuos, a modo de “compensación por la carga ambiental y social adicional” que ello entraña en relación al resto de entidades locales. Los ingresos que obtengan las mancomunidades del nuevo impuesto por vertido o incineración integrarán en el Fondo de Residuos, que se destinará exclusivamente a acciones de sensibilización y de investigación en prevención;mejora de los sistemas de recogida selectiva y transporte;recuperación de zonas degradas y suelos contaminados;y acciones de preparación para la reutilización, entre otros.

En el debate se incorporaron 4 enmiendas in voce, todas de carácter técnico. UPN y PPN votaron en contra y Podemos, que junto a Geroa Bai, EH Bildu, PSN e I-E respaldó las otras tres, se abstuvo en la última. El PSN aseguró que el plan no aborda la situación de Navarra ante el próximo “cierre” de sus vertederos a los que le queda poca vida útil, y que genera “incertidumbres”. Destacan que la apuesta de los países más avanzados es “la valorización” para aprovechar la generación de electricidad.

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