Ascenso o cantera

Por Tomás de la Ossa - Sábado, 9 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Como vemos a Sabalza y Braulio disgustados con la desafección de la grada con el equipo y sin saber cómo remediarlo, les recordamos un término que ni nombraron el jueves: cantera. En el once habitual del equipo que subió a Primera en 2016 había ocho navarros: los dos Flaño, Oier, David García, Unai García, Torres, Merino y Berenguer. En el once de 2017/2018, solo dos (Oier y Torres) y uno a medias (Unai García). El modo que tuvo Osasuna de apartar a algunos de esos navarros de 2016, para hacer hueco a flamantes fichajes no tan flamantes, es una traición a la esencia del club por la que deberían rodar más cabezas que la de Diego Martínez. Nos dirán -llevan un año haciéndolo- que ascenso y cantera son incompatibles (lo de 2016 debió de ser un churro), y que hay que fichar a los mejores sin mirarles el DNI. Y lo harán, y se seguirán extrañando de que Osasuna no juegue como Osasuna y de que la afición no parezca la de siempre.