Fiscalidad para un modelo social más equitativo

Por Javier Barinaga - Sábado, 9 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

estas fechas de rendimiento de cuentas a la Hacienda son propicias para la publicación de datos y declaraciones diversas. Y desde CCOO queremos también hacer algún comentario al respecto. Porque frente al falso debate sobre la reducción de impuestos impulsado por los sectores más liberales de la política y la economía que, como fin último, persiguen el desmantelamiento de los servicios públicos, que pretenden que sea el mercado el que provea dichos servicios, y que cada cuál acceda a ellos en la medida de sus posibilidades económicas, en el sindicato defendemos un modelo diametralmente opuesto, similar al de los países europeos social y económicamente más avanzados.

En ellos son los poderes públicos, las administraciones, quienes proveen a la población de una gama de buenos y variados servicios que contribuyen, además, a crear empleo de calidad y constituyen la base sobre la que se asienta el denominado Estado del Bienestar, facilitando el desarrollo de los derechos de la ciudadanía y una mejor redistribución de la riqueza.

Para ello, evidentemente, es necesario conseguir una financiación adecuada a través de un sistema fiscal justo, equilibrado, progresivo.

El Gobierno de Navarra, en base al Acuerdo Programático del cuatripartito, ha ido dando pasos en esta dirección. Las dos reformas fiscales aprobadas en esta legislatura ha permitido aumentar la capacidad recaudatoria en torno a 150 millones de euros que han servido para aumentar de forma importante el presupuesto de Derechos Sociales. Y CCOO entiende que esa es la vía a seguir, pero con mayor decisión y extendiendo sus efectos a los departamentos con mayor repercusión en la ciudadanía: Sanidad, Educación…

Sin embargo, atendiendo a los propios datos de las Memorias de la Hacienda Tributaria de Navarra y de los Presupuestos Generales de Navarra en cuanto a la estructura de los impuestos, se comprueba que se sigue recaudando más por impuestos indirectos que por los directos lo que supone la perpetuación de un sistema socialmente injusto pues este tipo de gravámenes trata por igual a los desiguales. Incluso se incrementan los ingresos por IVA, Impuestos Especiales sobre hidrocarburos, tabaco…

Si en 2016 la recaudación tributaria total fue de 3.250, en 2017 fue de 3.683, es decir 433 millones más (13,30%) de recaudación del año pasado a este. Por capítulos, se recaudaron 164 millones más (10,9%) en impuestos directos, 266 millones (15,5%) en impuestos indirectos y 3 millones (10,40%) en tasas.

Por lo que respecta a la tributación directa, del total de los 1.676 millones recaudados es el IRPF, con 1.288, el que continúa siendo el impuesto estrella. Hacienda ingresa por el impuesto sobre la renta ¡5 veces más! que por el de Sociedades y 17 veces más que lo que suman Patrimonio y Sucesiones que únicamente aportan 75 millones.

Frente a esos 1.676 millones son cerca de 2.000 los que Hacienda ingresa por impuestos indirectos (en su casi totalidad por los ya citados IVA e impuestos especiales).

Por IRPF se recaudaron 103 millones más, un 8,8%, por sociedades 40 millones más, un 18,4%, por IVA 137 millones más, un 11,3% y por impuestos especiales 129 millones más, un 30,4%.

Si sumamos los datos de IRPF, impuesto aplicado básicamente a las rentas del trabajo, con los del IVA e Impuestos especiales, aplicados fundamentalmente al consumo, concluiremos que es la “ciudadanía de a pie” la que mantiene la parte más importante de nuestro presupuesto y, por tanto, de la actividad pública: servicios públicos, infraestructuras, deuda, subvenciones, ayudas, inversiones...

Es necesario, pues, seguir avanzando en la modificación del modelo fiscal para que distribuya las cargas fiscales con mayor equilibrio y se convierta en esa herramienta de construcción de un modelo social más equitativo, para lo que se deben perseguir los siguientes objetivos generales:

1. Profundizar en un sistema fiscal progresivo en la recaudación, exigiendo más a quién más tiene y redistributivo en el gasto, atendiendo especialmente a quién más lo necesita.

2. Conseguir un sistema fiscal simple, equitativo y legitimado, poniendo en marcha medidas que posibiliten que la ciudadanía valore el sistema tributario y su relación con la eficacia, racionalidad, rigor y buen uso del gasto público.

3. Reducir sustancialmente el fraude y la economía sumergida.

4. Reconsiderar los beneficios y reducciones fiscales. Los beneficios fiscales deben ser pocos y justificados.

5. Alcanzar un nivel de capacidad de intervención pública en la economía y en la sociedad que se aproxime a la media de países europeos.

6. Reequilibrar la carga fiscal entre las rentas del trabajo, quienes hoy la soportan en mayor medida, y las rentas del capital.

Y todo ello a través del diálogo social y de la participación.

El autor es secretario de políticas sociales y públicas de CCOO Navarra

Se sigue recaudando más

por impuestos indirectos que

por los directos, lo que supone

la perpetuación de un sistema socialmente injusto

Es necesario, pues, seguir

avanzando en la modificación

del modelo fiscal para que

distribuya las cargas fiscales

con mayor equilibrio

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