María Bayo soprano

“Vemos ‘Operación Triunfo’ y nos parece que en dos meses vamos a ser unos grandes cantantes o alcanzar la fama”

Una entrevista de Fernando F. Garayoa - Domingo, 10 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

María Bayo, caracterizada como María Callas.

María Bayo, caracterizada como María Callas. (CEDIDA)

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María Bayo, caracterizada como María Callas.

las claves

pamplona- Ya concluidas las representaciones de ‘Master Class’ en Barcelona, y visto el éxito de público y crítica, solo queda felicitarles y esperar que el montaje gire por el Estado.

-Esperemos que sí porque es un espectáculo estupendo y todo el público que ha ido salía entusiasmado. Yo creo que habrá una gira por la parte norte, pero ahora es difícil encajar con las fechas que quieren todos los teatro. Y luego también iremos a Madrid, ya que parece ser que hay dos o tres teatros interesados en llevarla. Así que esperemos que tenga una continuidad porque es un trabajo estupendo y una obra magnífica.

El de María Bayo ha sido un salto por todo lo alto al teatro, encarnando a la diva de las divas, María Callas, pero digamos que es un caramelo no exento de riesgo, ¿qué fue lo primero que se le vino a la cabeza cuando le ofrecieron este papel?

-Yo no conocía la obra de Terence y les dije que me mandasen el texto porque afrontar una obra de dos horas era un reto muy difícil. En la ópera tienes, lógicamente, una faceta de actriz, pero nunca me había enfrentado a tener un texto y defenderlo durante dos horas. La persona que me lo pidió, Marc Montserrat-Drukker, dice que hacía años que había pensado en mí para este papel desde el momento en el que me vio en la Calixto en Barcelona, y eso fue hace mucho tiempo. Él estaba muy entusiasmado y decía que no lo podía hacer otra persona porque quería darle no solo el carácter teatral sino también el carácter real de lo que podían haber sido esas master class de María Callas, y para eso necesitaba una actriz cantante, porque yo canto en la obra, y esa es la parte diferente que le quería dar a este espectáculo, porque anteriormente siempre lo habían hecho grandes actrices, lo que suponía un gran reto para mí, pero nunca una cantante actriz. Así que, en cuanto leí el texto, me sentí completamente identificada. Además, Marc me dio todas las facilidades del mundo, explicándome que este era un proyecto que llevaba pensando mucho tiempo y que me iba a ayudar desde el primer día, ya que a mí me pasaron la obra traducida al castellano pero por un argentino, y posteriormente fue cuando se realizó la traducción expresamente para este montaje, que todavía me gustó más. Y la verdad, como digo, me sentí muy identificada con el texto porque, realmente, habla sobre la dificultad que supone alcanzar las metas que logró María Callas o las que yo he alcanzado, con esa disciplina, ese coraje y esa técnica que hace falta. Es un obra que habla del arte pero también de la vida misma. En esto que puede parecer tan profundo, creo que todavía debiéramos profundizar más porque hay mucha banalización de lo que es el arte y de lo que es llegar a ser verdaderamente un artista.

Resulta lógico y evidente que María Bayo se sienta identificada con este texto, pero a la vez, entiéndalo con cierta ironía, asusta un poco porque en el arranque de la obra María Callas utiliza frases y como “¡Me tienen miedo! ¿Es eso? No muerdo. Ladro, de hecho ladro bastante pero no muerdo ”.

-La obra empieza: “¡Sin aplausos! Esto es una clase. No es un circo. Estamos aquí para trabajar. Arremanguémonos y pongámonos a trabajar”. Lógicamente, ella sale a un escenario diciendo: “Perdonadme, yo no vengo aquí a divertirme sino a enseñaros lo que realmente significa llegar a donde yo he llegado. Y yo intento trasladaros todo este conocimiento que he adquirido durante muchos años...”. No tenemos que olvidar que ella empezó a los 18, aunque fuera en los últimos diez años cuando más se le conoció porque estuvo en los grandes escenarios y, además, surgió toda aquella polémica. Ella desde el principio plantea que viene a enseñar algo tan fundamental como lo es la enseñanza del arte de forma seria. Y lo que tú comentas lo dice por esa polémica en la que la pusieron como rival, principalmente, de Renata Tebaldi;pero es fue cosa de las revistas sensacionalistas. No debemos olvidar que hizo en solo un año un cambio tan espectacular en su físico que todo eso le sirvió a ella para entrar en esas revistas, que venían a ser lo que ahora los programas televisivos del corazón. Pero es que durante los últimos diez años la prensa la machaca completamente. Si tenía un problema en el Metropolitan, salía chillando y diciendo que no era una escalera y que no podía cantar todos los días con un tenor diferente. Pero es que tenía razón. Lo que sucede es que la ponían siempre como una fiera, sacadas las situaciones completamente de contexto y mostrando solo la parte superficial de esa persona. Porque ella si decía esas cosas era para mejorar el espectáculo y para ser verdaderamente una artista. En este sentido, le tenían miedo por culpa de esa publicidad sensacionalista. Pero yo creo que simplemente era una persona con muchos principios, que había sufrido mucho en su vida y que sabía el sacrificio que suponía llegar hasta donde ella había llegado;y banalizar las cosas no le gustaba.

Ese arranque de la obra recuerda un poco a la mítica escena de la serie Fama: “¡Buscáis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar!”.

-Efectivamente. Pero es que, mira, estamos viviendo un siglo tan poco profundo, tan superficial... Vemos Operación Triunfoy nos parece que en dos meses vamos a ser unos grandes cantantes o alcanzar la fama, olvidándonos de lo que supone llegar a este punto. Pero es que aquí hablamos de otras cosas mucho más serias. Yo llevo 30 años trabajando y sigo en ello. Por ejemplo, el texto de esa obra lo estoy trabajando desde mitades de septiembre del año pasado, los ensayos los empezamos el 8 de enero y fueron dos meses y medio hasta que estrenamos. Lógicamente, el público no tiene por qué saberlo, pero sí que tenemos que dar una idea clara de lo que es el esfuerzo, el trabajo, la dedicación y que las cosas no vienen del cielo. Esto es algo que le digo continuamente a mi hija, porque se aplica a todo. Estamos viviendo una superficialidad en todos los aspectos, y esta obra te pone los pies en el suelo porque lo que dice se puede aplicar en la vida cotidiana, de la misma manera que te lleva a reflexionar sobre la pérdida de valores que estamos viviendo, y como decía un amigo mío, a nuestra generación nos engañaron, porque nos hicieron creer que si trabajábamos duro llegaríamos, y eso no es verdad, porque no todos los que trabajan duro llegan. En resumen, es un texto maravilloso que te hace reflexionar sobre muchas cosas, no solo sobre el arte.

Adentrándonos en la puesta en escena de esta obra, su caracterización como María Callas es espectacular, pero imagino que esto no se trata de imitar, sino de que María Bayo haga suyo el papel.

-No, absolutamente no, no se trata de imitar. Cuando estrenamos la obra ya me dijeron si en los fragmentos en los que cantaba, intentaba imitar a la Callas. Y no, yo no intento imitar. Además, es algo que ya dice ella en el monólogo final de la obra: “Nadie puede imitar a la Callas. Solo Ana María Cecilia Sofía Kaloyerópulos podría imitar a la Callas”. Yo no he intentado imitar sino pasar sobre mis vivencias todo aquel texto que ella dice y, lógicamente, en algunos momentos reflejar su forma de andar o mover las manos, porque he visto muchos vídeos y entrevistas. Es una manera de acercarme a esa elegancia que tenía en escena y caracterizarlo. Pero en cuanto al texto, lo que he hecho ha sido acercarlo a mí porque, entre comillas, la carrera que hizo ella y la que he hecho yo no tienen nada que ver, pero sí cuentan con ciertos paralelismos, ya que, por ejemplo, he cantado en todos los teatros que ella nombra, y he pasado por muchísimas vicisitudes iguales a las que ella pasó: sé de lo que hablo. Ojo, con este personaje, lógicamente, yo he hecho lo que el director quería, porque no estás libre, para eso está el director de escena que impone su criterio. Por ejemplo, yo, quizá, no le hubiera dado ese matiz tan severo al personaje, pero no he podido quitarlo porque esa era la visión del director. Pero sí hay momentos en los que transmito el texto de una forma vivida por mí. Por ejemplo, el último monólogo, el director también quería hacerlo en ese tono rígido, pero en uno de los últimos ensayos le propuse hacerlo a mi manera, acercándolo a mí;le convenció y así se ha quedado. “Cuanto mayor me hago, menos sé, pero estoy convencida de que lo que hacemos importa”. La verdad es que tiene tantas frases que se pueden decir cada día.

Lo ha hecho suyo pero no podemos olvidar que esta Master Class venía de 10 años muy duros, como apuntaba, tras los que ella misma se sentía desengañada, lo que imagino que habría incidido en esa dureza a la hora de transmitir su conocimiento en las clases.

-Sin duda. Lo que comentas es real. Hay una amargura en la manera de decir e incluso en la de enseñar. Hay una decepción por todo lo vivido, y también personal, que transmite en esas clases, ya que también en la obra habla de su vida, de sus comienzos, de los nazis, de su primer marido... En esos últimos años ella intentaba volver a cantar y no pudo, de ahí la frustración y el desengaño, que es lógico.

Ahora que ya ha pasado unas semanas tras la última representación de esta primera etapa de la obra, ¿le ha dado tiempo a ver con cierta perspectiva qué le ha aportado esta nueva forma de subir al escenario?

-Ha sido un reto para mí, pero un reto que yo quería desde hace tiempo. Quizá no con una obra tan densa, pero como me la pusieron en plato, pues me lancé a ello. Siempre me ha atraído mucho solo la parte actoral, ya que dentro de la lírica tienes el handicap del canto, que te limita muchas veces la faceta de actriz, ya que debes acomodar tu cuerpo a la emisión de la voz, y eso implica perder parte de la forma actoral. En cualquier caso, esta obra también tiene una gran dificultad, ya que no es fácil cantar y hablar dos horas;hay un cansancio vocal que debes valorar, son diferentes tesituras y hay que medir muy bien. Lo que sí es cierto es que esto se aproxima a las clases que ella quería hacer, no es la obra de teatro de una actriz, solo. Sí que me he planteado seguir haciendo más teatro porque tengo ese punto que me tira mucho la parte actoral.

Dejando a un lado, que no atrás, esta obra, recientemente la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado “improcedente” el despido de la soprano María Bayo por parte de la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) y ha condenado a la asociación a indemnizarle. Una sentencia que puede marcar un antes y un después en la relación de los programadores con los interpretes, sobre todo por el contrato que fue declarado abusivo. De esta forma, la sociedad también se da cuenta de no que no todo es de color dorado en la lírica.

-No quería hablar de este tema, pero ya que lo planteas... me da igual. Si lo hice, fue porque yo he hecho mi carrera, tengo toda una visión de mi vida, que nadie me la puede quitar... y creo que estamos muy indefensos. Efectivamente, la sentencia dice que es abusivo, porque yo no tuve tiempo de trabajar con esa señora ( Keri-Lynn Wilson) y ella decidió que yo no le encajaba. Y en apenas un día, sin ni siquiera trabajar conmigo musicalmente, porque no le convenía... porque yo le podía decir muchísimas más cosas a ella de las que ella me podía decir a mí, y ahí se plantea un dilema fuerte. Creo que estamos muy indefensos y espero que esto aporte un antes y un después a esa manera de decir que somos muñecos en manos de un directo de orquesta o de un director escénico. Además, he apelado al Supremo porque, aunque estoy muy contenta porque me han dado la razón y puede sentar precedente para que otros teatros se lo planteen antes de mandar a un cantante fuera, quiero que sean consecuentes con lo que hacen. A mí me van a pagar 3.000 euros y no quiero que salgan así, porque entonces, cualquier teatro, por 3.000 euros, volverá a mandar a la calle a cualquier artista sin ningún argumento, que es lo que yo realmente he denunciado. He apelado para que tengan pagar, ¡no porque me interese el dinero!, sino para que tengan en cuenta que no somos tan indefensos y que también tenemos nuestros derechos como cantantes, y no pueden hundirnos como si fuéramos muñecos de papel. Afortunadamente, yo no tengo mucho que perder porque he hecho mi carrera en y con todos los grandes, tanto escénico como musical, y nunca me había ocurrido una cosa así... Y va y me tiene que ocurrir en el teatro de la ABAO de Bilbao, ¡es indignante! Yo no he hablado mucho de este tema, y el día que lo haga contaré toda la verdad.

“Hay mucha banalización de lo que es el arte y de lo que es verdaderamente llegar a ser artista”

“Engañaron a nuestra generación, nos hicieron creer que si trabajábamos duro llegaríamos, y eso no es verdad”

“Es un texto maravilloso que te hace reflexionar sobre muchas cosas, no solo sobre el arte”

“Estamos muy indefensos y espero que la sentencia aporte un antes y un después, no somos muñecos en manos de un director”

“He apelado porque quiero, aunque me hayan dado la razón;cualquier teatro puede echar a un cantante por 3.000 euros sin argumentos”

“Me sentí muy identificada con la obra porque habla sobre la dificultad que supone alcanzar las metas con coraje y esfuerzo ”