La última oportunidad de Lionel Messi

albiceleste | vuelven a apoyarse en la estrella del barça, que aún no ha ganado ni un título con la su país

Roberto Calvo - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

pamplona- Argentina es Lionel Messi y las circunstancias, esas que mantienen al rosarino sin haber logrado aún ni un título con su selección. A estas alturas es imposible ponerse de acuerdo sobre si la albiceleste es favorita al título en Rusia o solo una tapada. Ni siquiera coincidirán sus propios seguidores, siempre tan exagerados en el elogio o en la crítica. Una selección que tiene a la estrella del Barcelona y a su alrededor a futbolistas como Dybala, Agüero, Banega, Di María o también Higuaín, una selección que se permite descartar a Icardi, el máximo goleador de la Serie A italiana, debería estar entre los candidatos. Pero es que ese mismo equipo se ganó la clasificación para el Mundial en la última jornada de una fase de clasificación en la que fue dirigida por tres entrenadores y estuvo muy cerca del fracaso.

Gerardo Martino, Edgardo Bauza y, al fin, Jorge Sampaoli han tratado de descifrar el rompecabezas que es Argentina, un equipo lleno de buenos jugadores que no consiguen mezclar. La final ante Alemania hace cuatro años fue una gran oportunidad perdida y muchos piensan que esta de Rusia va a ser la última para esta generación de jugadores, sobre todo para Messi, que ya tiene 30 años y aún tiene que aprobar esa asignatura que sí superó Maradona, con el que la comparan continuamente. El exentrenador del Sevilla, el que arrebató a Argentina la Copa América cuando dirigía a Chile, tiene la misión de encontrar un estilo de juego que explote las virtudes del mejor jugador de mundo, pero también de todos los demás.

Messi solo ha jugado en el Barça, con ese modelo exprimido durante muchos años, y cuando va con su selección es como si saliera de su ecosistema y está obligado a buscarse la manera de sobrevivir. Con Argentina, se ha visto al rosarino acercarse casi hasta sus centrales para participar en la elaboración o quedar aislado cerca del área a la espera de que le lleguen balones para ser determinante en el gol. El caso es que las opciones de la albiceleste pasarán de nuevo por encontrar al mejor Messi, como hace 32 años encontró al mejor Maradona.

El tercer Mundial es la meta después de que hace cuatro años solo Alemania lo impidiera en una final en la que los sudamericanos rozaron la gloria. Aún se acuerdan en el país de los errores de Higuaín ante el gol, lo que convierte al Pipita en centro de todas las críticas cuando las cosas van mal. Pero el problema de Argentina está más atrás, concretamente entre la defensa y la delantera, en generar el fútbol suficiente para dominar los partidos y fabricar ocasiones de gol. La albiceleste necesita encontrar a sus Busquets, Xavi e Iniesta para que Messi luzca en su máximo esplendor. Y es que en esa comparación vive desde hace años el 10 del Barcelona, como si hacer milagros dependiera solo de uno. Por eso, quizás hace un par de años amagó con renunciar a la selección.

tranquilidad “Sería demagogia afirmar que vamos a salir campeones. Hay que ir con tranquilidad porque hay selecciones mejores”, han afirmado Messi y Mascherano, los líderes del vestuario suramericano. Inmediatamente, han salido respuestas contrarias. Ubaldo Fillol, uno de los campeones del Mundial de 1978, lo tiene claro: “Somos candidatos por tener a Messi y por ser Argentina”. Esta es Argentina, los deseos contra la realidad, y esas dudas que muchos advierten aún en los de Sampaoli deben ser resueltas para sumar en un grupo peligroso.

Croacia tiene recursos y calidad en torno a Luka Modric para discutir la victoria a Argentina, como hace veinte años. Islandia cuenta con la baza del debutante animoso que no tiene nada que perder en el mejor momento de su modesta historia. Y Nigeria, siempre imprevisible, se medirá a la albiceleste por quinta vez en los seis Mundiales que ha disputado, siempre en partidos resueltos por la mínima. Los dos países también se han enfrentado en dos finales olímpicas, con una victoria para cada una. En Argentina confían en superar la fase de grupos y, después, empezará para ellos el Mundial de Rusia, la última oportunidad para Lionel Messi.