Un tuit hizo saltar por los aires el acuerdo de la cumbre del G-7

Un Trump provocador no solo rompió el acuerdo final, sino que bloqueó todos los consensos

Nacho Alarcón (Aquí Europa) - Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Trump apaga la vela de su tarta de cumpleaños durante un almuerzo en Singapur.

Trump apaga la vela de su tarta de cumpleaños durante un almuerzo en Singapur. (Foto: Efe)

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Trump apaga la vela de su tarta de cumpleaños durante un almuerzo en Singapur.

bruselas- Después de una reunión tensa desde antes de que comenzara, el G-7 acabó saltando por los aires a golpe de tuit desde el Air Force One donde viajaba el presidente estadounidense. Las tensiones se han disparado durante los últimos días y la relación entre Canadá y Estados Unidos parece resquebrajada por todos los lados. La Unión Europea se sitúa del lado canadiense, a la vez que Berlín pide rebajar la tensión.

“En base a las falsas declaraciones de Justin [Trudeau, primer ministro canadiense] en su conferencia de prensa, y el hecho de que Canadá está cargando aranceles masivos sobre los agricultores, trabajadores y compañías norteamericanas, he dado la orden a nuestros representantes que no apoyen el comunicado y estudiamos aranceles sobre los automóviles inundando el mercado americano”. Así, en un tuit desde el avión presidencial contra el líder del país que celebró el encuentro, enviado, Donald Trump, presidente norteamericano, hizo saltar por los aires el comunicado acordado en el G-7 y ha desatado el cabreo de los que, al menos sobre el papel, son socios.

La supuesta razón que llevó al enfado del presidente americano fue un encuentro con la prensa en la que Trudeau no dijo nada de lo que no haya dicho hasta ahora, como explicó en un comunicado su propia oficina tras el tuit de Trump, insistiendo en que no había nada en las declaraciones del primer ministro que no se hubiera dicho antes. “Tanto en público como en conversaciones privadas”. La reunión era ya tensa antes de que comenzara: el encuentro se celebraba con la decisión todavía caliente por parte de Estados Unidos de levantar la exención temporal de aranceles del 25% al acero y 10% al aluminio de los socios de la Unión Europea y Canadá. La discusión sobre Comercio, que se celebró el viernes, fue un ejercicio de equilibrismo. Trump mantuvo una actitud agresiva hacia todos los países, recordándoles todo lo que le debían a Estados Unidos. Hubo provocaciones y una foto histórica: Angela Merkel, canciller alemana, rodeada del resto de líderes, apoyada sobre la mesa mientras habla con un desafiante presidente americano. Al final fue posible acordar un comunicado después de que los norteamericanos bloquearan las declaraciones de importancia en campos como el medio ambiente. De hecho EE.UU. se quedó fuera de partes del comunicado dedicadas al cambio climático, como por ejemplo: “Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y la Unión Europea promoverán la lucha contra el cambio climático a través de asociaciones colaborativas y trabajos con los socios relevantes”.

Escalada verbalDurante el encuentro se vio el abismo que separa hoy por hoy al resto del mundo de Estados Unidos y el presidente americano abandonó antes la reunión para dirigirse a Singapur, donde se celebrará la histórica cumbre entre el líder estadounidense y el dictador norcoreano Kim Jong-un. Y después de que Trump decidiera dejar en papel mojado el comunicado conjunto la situación no ha hecho más que empeorar.

La supuesta razón que llevó al enfado del presidente americano fue un encuentro con la prensa en la que Trudeau no dijo nada de lo que no haya dicho hasta ahora, como explicó en un comunicado su propia oficina tras el tuit de Trump. Peter Navarro, consejero de la Casa Blanca para Comercio, decidió el domingo lanzar una cerilla a la habitación llena de gasolina: “Hay un lugar en el infierno para cualquier líder extranjero que hace diplomacia con mala fe con el presidente Donald J. Trump y luego le da una puñalada en la espalda en cuanto se va por la puerta”, aseguró.