Emisión imposible

“Que te jodan, Trump”

Por Javier Arizaleta - Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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La aparición televisiva de los nuevos ministros y ministras en televisión durante todo el fin de semana ha sido apabullante. Nunca estos seres habían tenido más popularidad que sus grises o negras carteras, pero esta vez, Pedro Sánchez se ha encargado de que la popularidad en muchos de los casos los preceda. Una manera más inteligente de sacar partido de su popularidad ahora que todavía pueden y ahora que todavía interesan un poco. Porque es muy probable que este interés inicial vaya desapareciendo con el paso de sus funciones;sonando poco a poco en las noticias como la monotonía del agua tras los cristales que escribiera Antonio Machado. Y otro que va a escribir su historia televisiva pero vinculada al cine es Andreu Buenafuente que junto con su pareja Silvia Abril serán los presentadores de la 33ª edición de los Premios Goya. Bueno, una noticia algo apresurada ya que esta ceremonia se celebrará allá por febrero del año que viene. Es de esperar que por allí esté el nuevo ministro de Cultura y que para entonces esté normalizada la relación del Gobierno con la cultura. Lo cierto es que con Buenafuente en los Goya siempre han funcionado bien, de hecho su presentación en 2010 batió el récord de audiencia en la historia de la gala. Aunque para presentación, la de Robert de Niro este fin de semana en los premios Tony. Subió al escenario para presentar la actuación de Bruce Springsteen. Tomó el micrófono y dijo: “Que te jodan, Trump”. Toma ya. Algo que sonó claro en la sala y provocó aplausos cerrados, pero que no escucharon los espectadores de televisión por ese truco de los falsos directos que emiten las grabaciones un poco después, dando tiempo al realizador a cortar o silenciar las improvisaciones que rompen el guión y los buenos modos. Esa técnica es una manera más de domesticar un medio que vive de la pulsión del momento como es la televisión: transformarlo en otra cosa menos peligrosa. Vamos, tan manipulada como un bote de conserva, por muy fresca que parezca.