Editorial DE DIARIO DE NOTICIAS

Responder a la falta de humanidad

Navarra replica a través del Gobierno de Barkos al discurso xenófobo de Italia y se ofrece a recoger a los refugiados del buque ‘Aquarius’ en Valencia por loable iniciativa del Ejecutivo de Sánchez

Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el matonismo político del ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, negando el acceso humanitario a los puertos de Italia a un buque de Médicos sin Fronteras con más de 600 personas refugiadas a bordo y la celebración macarra de que haya sido finalmente el Estado español el que se haga cargo de ese deber democrático es sólo un punto más de la serie de decisiones hostiles que diversos estados de la UE están adoptando contra los seres humanos que migran por razones de persecución política, económica, étnica, sexual o religiosa. La infame decisión de Salvini, cuyo partido, la Liga Norte, ganó este mismo domingo las elecciones regionales italianas con ese discurso xenófobo y ultraderechista, vuelve a poner en alerta la involución antidemocrática de las nuevas posiciones políticas que están ganando respaldo ciudadano en numerosos estados europeos, desde Austria a Hungría, Polonia, Eslovenia, Francia, Grecia, Italia o Dinamarca. Sin olvidar el auge de los grupos y mensajes neofalangistas y de extrema derecha en el Estado de la mano de Ciudadanos al amparo del debate político abierto en Catalunya. Sin duda, la decisión del Gobierno de Sánchez y el respaldo inmediato a acoger a esas personas refugiadas de comunidades como Navarra -desde el primer momento el Gobierno de Barkos asumió sin complejos su disposición a participar en lo que debiera ser un ejercicio común europeo de humanismo y solidaridad-, Valencia o Catalunya y de numerosas ciudades de toda la UE, es una respuesta que arroja luz sobre la esperanza de que la nueva batalla ideológica y política que se avecina en Europa y en el conjunto del mundo no está perdida para quienes defienden los valores democráticos y los Derechos Humanos. Plegarse a esas corrientes ultraderechistas no puede llevar sino a repetir los errores que entonces, en el siglo XX, convirtieron a Europa en origen de la mayor crisis de refugiados que, hasta este momento, había padecido la humanidad. Perder el sentido de la memoria histórica no puede ser una vía aceptable ni asumible en este siglo XXI. Europa no puede eludir su responsabilidad en el inmenso drama de miles de personas y familias abandonadas a su suerte en campos de refugiados infames, sometidos a las mafias de traficantes de personas o perseguidos por grupos violentos de extrema derecha. O se consolidarán nuevos malos tiempos para la ética democrática y el humanismo social cuando un discurso retrógrado muy peligroso vuelve a recorrer Europa.

etiquetas: editorial, aquarius

Más sobre Editorial

ir a Editorial »