Mesa de Redacción

No son una cifra a la deriva

Por Alicia Ezker - Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Ponerse en la piel de los demás y ver la realidad desde esa nueva perspectiva es una asignatura muy válida para la vida, pero que no se enseña, solo se aprende con la experiencia. Todo cambia si lo ves desde dentro o desde fuera, si te pasa a ti o les pasa a otros. Así que cerremos los ojos por un momento y pensemos que somos una de las 629 personas que viajan a bordo del Aquarius, el barco de Médicos sin Fronteras que navega rumbo a Valencia. Intentemos sentir el miedo cuando subes a la primera barca dejando atrás tu vida, tu tierra, tu familia, tu identidad, para saber que ya nada volverá a ser lo mismo. Intentemos sentir el frío cuando te salpica el agua helada, el miedo cuando se hace de noche, el hambre cuando no tienes que comer, el desasosiego cuando a tu lado alguien desfallece... Cerremos los ojos para poder sentir el dolor, la angustia, la desesperanza y luego de pronto la alegría fugaz de verte rescatado, de sentir que estás más cerca de ese nuevo destino al que tienes derecho, sí derecho, como persona que eres antes que nada. Y sientes por suerte la fuerza de una mano amiga, la de las ONG que una vez más han estado y están en su sitio, al lado de quienes necesitan ayuda humanitaria. Donde deberemos estar todos y todas cuando pronto ese barco, y más tarde otros, lleguen a tierra firme. Sus ocupantes no son una cifra a la deriva en el mar, son seres humanos, que tienen nombre, vida y futuro.