Rafa Hernando: un cabestro al corral

Javier Orcajada del Castillo - Jueves, 14 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Nos ha defraudado Rafa, pues creíamos que era un Mihura, pero es un manso que solo sirve para acompañar a los toros bravos. Su intervención en su última aparición como portavoz del partido en el poder fue una calamidad que nos ha decepcionado a los que nos excitaba su aparente bravura. Su actuación quiso ser la amenazante del chulo de barrio, pero se quedó en el ridículo show de un histérico del que se rieron los demás diputados. Ahora todos reconocen que cuando estaba en el poder y enseñaba las uñas era implacable, pero se callaban porque le tenían miedo. Ahora, al perderlo se escabulle mezclado con los suyos y huye humillado. Su desaforada intervención produjo lástima si se le copara con sus tradicionales y amenazantes intervenciones tanto desde la tribuna como ante los periodistas. Es un globo pinchado, es un perdedor que no ha sido capaz siquiera de guardar los usos de la cortesía parlamentaria. Decían en una tertulia que cuando se le nombró portavoz de su grupo, Rajoy preguntó a Soraya si era válido para algo un tipo que solo destilaba afán de provocación y que probablemente exigiría al gobierno tener que disculparse por algún exabrupto. Parece ser que Soraya incitaba a Rafa para soltar sus ya proverbiales expresiones provocativas carentes de educación, pues se le había asignado el rol de “capacito de los palos” para servir de catarsis a una oposición sin punch ni expectativas remotas de llegar al poder. Incluso alguien escuchó a Pedro Sánchez expresar su sorpresa al lograr desbancar a Rajoy, cuando éste poco antes en su discurso de contestación a la moción se mostraba cáustico y sus diputados le hacían la ola porque estaban convencidos de que una vez más Mariano arrasaría. De ahí la reacción descontrolada de Rafa al comprobar repentinamente que tenía que agarrarse a la brocha porque le quitaban la escalera. Es evidente que Sánchez tiene escasa talla para presidente pero hay que reconocer que la baraka no le ha abandonado y practica la máxima bíblica de “esperar contra toda esperanza”. Recemos para que sea capaz de aguantar los envites de Ciudadanos y del PP que confiaban una vez más golear a esta peligrosa izquierda que de ello solo tiene el nombre. Y para que a Rafa le renueven el cargo aunque sea solo para hacer un poco más divertidas las sesiones en el Parlamento.