A la contra

Bravo Rubiales

Por Jorge Nagore - Jueves, 14 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El problema no es que el seleccionador español de fútbol haya fichado por Florentino Pérez y su equipo, sino que el seleccionador español de fútbol ha fichado por Florentino Pérez y su equipo apenas 20 días después de haber renovado su contrato con la Federación Española de Fútbol hasta 2020. Ante un hecho así, cualquiera con un mínimo de dignidad haría lo que ha hecho el presidente de la Federación: fumigárselo y que se vaya a su casa a planchar las camisas blancas. No se trata de por quién ha fichado Lopetegui, se trata de cómo ha fichado Lopetegui -ya digo, apenas 20 días después de renovar y a punto de empezar un Mundial-, de a quién ha engañado Lopetegui -al fútbol español en su conjunto-, de cuándo lo ha hecho -público lo ha hecho a 3 días del Mundial, espeluznante- y dónde, en la misma Federación Española de Fútbol que le ha hecho seleccionador español sub-19, sub-20, sub-21 y absoluto. Lopetegui se ha hecho varios másters de entrenador gracias a la Federación -porque en clubes apenas tiene bagaje- y se lo paga a la Federación de la manera que se ha visto: que cada cual saque sus conclusiones. Esto, indefendible a todas luces, aún será defendido por millones de seguidores del Real Madrid, que no distinguen el ser de un equipo con detestar las políticas de su dirigente o de algunos de sus integrantes, así como de cientos de periodistas deportivos incapaces de escribir una sola coma contra nada de lo que haga el todopoderoso Flo. Sin embargo, el asunto no pasará de las páginas de deportes y en unos días estará olvidado. Si esto llega a suceder en Barcelona, si es el Barcelona el club que ficha a Lopetegui, la prensa nacional entera y en todas sus secciones -deportes, política, opinión, economía-, niveles y formatos estaría atacando sin descanso al club que ficha, al fichado, a la ciudad, la comunidad y yo qué sé. Ha sido el Real Madrid y todo irá pasando.