BARGOTA

La 11ª Marcha Ruta de los Lavaderos volvió a fusionar patrimonio y senderismo

Participaron alrededor de setenta personas en una ruta circular que partió desde Azuelo

D.N. - Sábado, 16 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El grupo de senderistas, en una parada de la Ruta de los Lavaderos.

El grupo de senderistas, en una parada de la Ruta de los Lavaderos. (fOTO: PEDRO SAN EMETERIO)

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El grupo de senderistas, en una parada de la Ruta de los Lavaderos.

Bargota. Alrededor de setenta personas participaron el pasado sábado, 9 de junio, en la 11ª Marcha de la Ruta de los Lavaderos, organizada por las asociaciones Katxupin de Espronceda, Nuestra Señora de Collantes, de Aguilar de Codés;Peñablanca, de Torralba del Río;Grupo de Senderismos, de Bargota;y Santa Engracia, de Azuelo.

Se trata de una actividad anual que combina senderismo y conocimiento del patrimonio en la zona. La marcha arrancó a las 9.00 horas en el lavadero de la fuente de Azuelo, y atravesó Bargota, Espronceda y Torralba del Río a lo largo de diversas fuentes, lavaderos, hermitas y aljibes que en en los últimos años han sido restaurado con la colaboración de la vecindad y la agencia Teder.

Durante la actividad, los vecinos y visitantes que participaron en la marcha descubrieron elementos históricos como el lavadero de la Calzada del Monasterio Benedictino San Jorge;la fuente de Las Pilas, restaurada en 2002;el monumental lavadero de Bargota;la fuente de las Espilas;el lavadero de la fuente de Torralba del Río;y el lavadero de La Lusa, entre otros.

A lo largo del recorrido, hubo tiempo para parar a almorzar en el frontón cubierto de Bargota. Los participantes pudieron disfrutar de huevos fritos con panceta acompañados de agua y vino de la localidad. En Torralba del Río el alcalde del municipio, Jesús Cayetano, recibió al grupo con refrescos para paliar el fuerte calor de la jornada.

Cuando llegaron a la Plaza de Espronceda, los senderistas pudieron disfrutar de un avituallamiento a base de agua y naranjas frescas que sirvió para reponer las fuerzas que habían desgastado en las fuertes rampas que hay desde Bargota al alto de la Sierra, desde donde se divisa Espronceda.

En Espronceda, los senderistas se sorprendieron con el buen estado en el que se encontraba el lavadero, con verjas y farolas pintadas, papeleras con bolsas de basura y entorno limpio, aunque lamentaron que un año más el lavadero carecía de agua.

A las 14.00 horas, la marcha llegó a su final, de nuevo en Azuelo, terminando así un recorrido circular de unas cinco horas. A continuación, a las 15.00 horas tuvo lugar la comida popular en el Granero, con un menú preparado por las socias de la asociación Santa Engracia que consistió en ensalada fría, paellas mixtas de pollo, conejo y marisco. De postre hubo melón, helado, café, tarta y licores.

Vecinos y vecinas se despidieron de una edición más de la Marcha de la Ruta de los Lavaderos, con la vista puesta en el próximo encuentro entre municipios en la Semana de la Brujería de Bargota, a partir del 15 de julio.

El encuentro permite cada año recordar una época en la que las distancias entre pueblos se acortaban mediante una vida social que se ponía en común gracias a la actividad que se llevaba a cabo en estos lavaderos.